Guia de Montserrat
¿Cuántos triunfos existen en los fracasos?
¿Cuántos fracasos pueden esconderse en los triunfos de los campeones?
En algunos casos el triunfador podría ocultar sus debilidades, sus temores, sus incapacidades y aún sus torpezas, mostrando una fortaleza ejemplar de espíritu y de cuerpo, mientras que la “subjetividad” del fracasado evidenciaría actitudes valiosas confesando con sinceridad sentimientos, miedos e incapacidades, dignas de ser conocidas y en muchos casos admiradas.
Podría ser más meritoria y admirable la conducta del que cuenta con honestidad su lucha y sus equivocaciones o errores, que la ostentación de facultades extraordinarias del triunfador.
“Solo los que pierden tiene algo verdadero que contarnos”
Vivimos en una sociedad dominada por los triunfadores, los grandes campeones, los que ganan a costa de que otros pierdan, exaltando exageradamente los triunfalismos, sin tratar de reconocer que muchas veces, del gran triunfo al fracaso solo media una diferencia insignificante.
Frente a esta exaltación del campeón -exceso de campeonísimo social- esta sociedad debería desarrollar paralelamente la psicología del perdedor.
Frente al campeón que ocultó sus debilidades y sensaciones interiores mostrando solo sus aptitudes, esta sociedad debería valorar los esfuerzos del “derrotado”, elaborando la filosofía del perdedor, con posibles, y en muchos casos actitudes valiosas confesando esos aspectos interiores de miedos y esfuerzos que tanto podrían enseñar a los demás..
Es muy frecuente que los perdedores tengan algo interesante o importante que contarnos
Yo que he ostentado triunfos sociales en épocas pasadas, animo a los que no triunfaron a que cuenten sus derrotas, enriqueciendo esa capacidad de adaptación que esta sociedad materialista y superficial –es más importante ser que parecer- debería comenzar a valorar y a respetar.
Si esta sociedad – y especialmente los medios de información- se ocuparan más en relatar las desventuras de los perdedores, sus experiencias, sus desvelos y esfuerzos podríamos deducir que algunas veces es más grande el fracaso que el éxito, mostrando el interior sustancial de los que no alcanzaron el éxito.
Esto solo son conjeturas que he creído adecuadas reseñar para reflexionar tras haber tratado una vez más de alcanzar la cima. Gracias



Yo conocí a este gran deportista del alpinismo cuando realizó el primer record de la pared norte del Eiger… Y quedé impresionado sin saber interpretar tan inmensa y peligrosa “carrera pedestre” como si estuviera en un estadio de atletismo… Luego llegó ese otro record todavía más rápido, y un tercero en el que los videos grabados desde helicóptero nos mostraban a un atleta corriendo peligrosamente por el hielo, y escalando rocas, ayudándose de dos piolet curvos que empotraba en la nieve y en las fisuras…
¡¡Claro!! Él no tenía como los de mi generación, esos fantasmas del temor pegados a la conciencia, especialmente ante una pared como la del  Eiger, muerte de tantos grandes de la montaña, por agotamiento, por caída… o simplemente impresionados por la emoción de estar escalando la pared norte del Eiger.
Muchos de nosotros nos preguntábamos en aquellos lejanos tiempos:
¿Cómo estará el “Tubo de hielo”? …  ¿Y el Tercer Nevero? ¿La Rampa?
    ¿Y las Fisuras de salida?… O la Travesía de los dioses, o la Araña… ¿Tendré fuerzas para seguir?… ¿Y si la tempestad me sorprendiera?
Allí muchos grandes habían fracasado y habían muerto, No vamos a mencionar a tantos ilustres campeones…
La llegada de Steck al escenario de la “Nortwand” había dejado a figuras del alpinismo internacional, en una situación de manifiesta inferioridad y sin ninguna explicación convincente… ¿Cómo otros grandes del alpinismo tardaban tanto?…
¿En qué situación quedaban para la verdadera historia, Terray,  Lachenal,  Rebufatt, Hermann Büll, y los mejores alpinistas de tantas generaciones?
Steck, cómo muchos de los escaladores y alpinistas de hoy, ya no son esos exploradores del pasado que emprendían con cada escalada, la búsqueda del camino de sí mismos, una escalada que nunca se veía… Hoy muchos escaladores y alpinistas son perseguidores de records y su vida es la velocidad, meticulosos atletas sobre elEra-Necesario-Morir estadio natural de los Alpes, o del Himalaya…
El alpinismo y la escalada se están desvinculado del ayer y ahora cada vez se parece más a las grandes pruebas del olimpismo… y en las montañas, muchas veces…  como cuento en mi libro “¿Era necesario morir?” Desnivel 2016



Ueli Steck:  
¿Era necesario morir?
Sí… efectivamente, Steck era hoy por hoy, el mejor alpinista del mundo… Sus empresas eran extraordinarias… El mejor… además era una persona  sencilla… según cuentan sus amigos, un ser bondadoso…
Fuerte… de gran entrenamiento, escalando en roca, o en nieve, corriendo, meticuloso y detallista en el ejercicio de todos los días… Además estaba instalado en sus años fuertes. En los que se vence a la vida, luego, la vida suele vencer a los hombres…
Antes que él grandes primeras figuras… Dülfer, Preuss, Comici, Cassin, Terray, Bonatti, Messner, Humar, Huber… y varios centenares más, pasaron al recuerdo de la historia…
Steck ha muerto por caída, el accidente por excelencia, el auténtico y temido peligro de la escalada y del alpinismo, mil metros cayendo bajando del Lhotse, entrenándose para intentar después la famosa travesía del Everest- Lhotse, por el Hornbein.
Todo en su vida ha sido impresionante… Solo en la sur del Annapurna… Su rápida  escalada del Everest… el Shisha Pagma… Las 82 montañas de más de 4.000 metros de los Alpes  en 62 días, más que los 14 “ochomiles”…
Muy valiente, posiblemente gracias a su espléndida forma física y su gran entrenamiento… Cuando el cuerpo es muy capaz el valor se va ampliando…
Y hay que valorar en él esa heroica generosidad de subir -veloz como ningún otro- para tratar de salvar la vida de Ochoa de Olza en el Annapurna…en el año 2008
Ciertamente el entrenamiento y su poderosa voluntad le hacían comportarse como una máquina perfecta, –la “maquina suiza”- que en lugar de sobrepasar a sus compañeros con altivez, mantenía muchos amigos que le querían por su humilde sencillez…  Y quizás  también a muchos otros que lo trataban por su trascendencia y por su fama emergente… Se quiere a los triunfadores… desdeñándose a quiénes dejaron atrás los años gloriosos, olvidándose sus bondades… La vida siempre fue así…
Ciertamente impresionante Ueli Steck, sus escaladas solitarias en los Alpes (Eiger, Cervino, Grandes Jorasses)
Era el campeón de velocidad en el difícil alpinismo actual… Y ha muerto… ¿Esto ha sido todo?… Y yo me pregunto ¿Es la velocidad la nueva revolución que se esperaba en las grandes aventuras de la montaña?
He visto los extraordinarios videos en los que se ve subir a Steck, el Eiger, corriendo, magnífico de forma y de técnica, pared arriba, a veces con algún pequeño conato de resbalón, sin cuerda, sin ningún seguro… persiguiendo el record una vez más…
¿Vivía la emoción? ¿Vivía el miedo? ¿Vivió como un titán? ¿Era un campeón en el deporte de la vida?
En un mundo egocéntrico ¿Hay que ir siempre delante? ¿O demasiado delante?
¿Es acaso la vida verdaderamente un record?… Era Necesario Morir ¿Será posible que esto sea todo?



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La Guardia Civil, efectuó la difícil evacuación de sus cuerpos
Han sido unos días de incertidumbre sin saber la suerte de la cordada de la Agrupación Zamorana de Montaña, formada por el veterano Fernando Casquero Fernández y los jóvenes Daniel Camarzana y Rubén González… Desgraciadamente fueron descubiertos, muertos por caída, en la zona baja de la pared del Jisu, en el macizo oriental de los Picos de Europa.
La Arista del Jiso (2.130 m) es una de las escaladas clásicas más interesantes y estéticas de todas las que componen los Picos de Europa, de unos 600 metros  de desnivel, con una silueta que llama la atención de montañeros y alpinistas por su aspecto.
Fueron Fernando Domingo, el Culebras  y Paco Caro, el Mogoteras, quienes en 1969 intentaron primeramente ésta difícil ruta en inverno…
Esta escalada la terminaron, meses después, en verano, los alpinistas Ezequiel Conde y Gervasio Lastra… La aproximación hacia la base se suele comenzar en la Ermita de la Santuca de Aliva, entre Espinama y las Vegas de Sotres, subiendo a Collado de Cámara.
Fernando Casquero Fernández, desgraciadamente en el “Más allá” junto a sus jóvenes compañeros, era un notable escalador, lleno de ilusión y posibilidades, él, junto a Ramón Cifuentes, también de la Agrupación Montañera de Zamora, habían realizado la escalada invernal de la gran pared norte del Materhörn -el Cervino- hace varios años. Una de las escaladas más prestigiosas de los Alpes, y del mundo, que según mi criterio, -clásico por supuesto- era y es auténtico y grandioso alpinismo, solos en la montaña y sin ayuda de nadie…
Los jóvenes Daniel Camarzana González y Rubén González de 21 y 19 años eran dos jóvenes promesas que ya habían recibido el merecido premio de su club por su admirable progresión alpina
Por los datos que tengo, y por mi conocimiento de la ruta, pienso que debieron de caer desde la “vira” escapatoria que existe hacia la izquierda, unos cuatro “largos” o “secciones” antes de la cima, quizás por un repentino cambio de tiempo, o por no disponer de más tiempo para alcanzar la cima o no estimar interesantes el resto de la escalada… al disminuir su dificultad, camino y posibilidad que se ha hecho con relativa frecuencia y que yo recuerdo haber efectuado en una ocasión con Pedro Antonio el Ardilla…     En el transcurso de esta vira descendente, yendo los tres encordados, posiblemente sin asegurarse, como es costumbre, por la escasa dificultad del itinerario, al caer uno de ellos arrastro a sus compañeros…
Ha sido un accidente lamentable, pero desgraciadamente típico de las ascensiones en las montañas y concretamente en los Picos de Europa, macizo montañoso de reconocida belleza y dificultad.

En la foto Fernando Casquero y Ramón Cifuentes, ambos alegres tras su esplendida ascensión invernal a la Pared Norte del Cervino hace unos años..

-César Pérez de Tudela es periodista y guía de alta montaña. Académico de la Real Academias de Doctores de España



Referido al Entierro de Lola, la esposa de Félix Méndez

-Usted no es bienvenido… y lo mejor que debería hacer es marcharse…

Es lo que me dijo una señora cuando buscaba en el Tanatorio de la M-30 a Félix Méndez Torres, para manifestarle mi sentimiento por la muerte de su esposa…

Méndez, viejo amigo, presidente de la Federación Española de Montañismo durante muchos años, fue una persona con quien tuve una gran relación de amistad y fui su leal colaborador en el consejo directivo de la FEM, pero llegaron después años de duras polémicas y abiertas enemistades, en aquellos tumultuosos años de 1970 y siguientes…tras mis apariciones en TVE…

Darle un abrazo y decirle que sentía la muerte de Lola, su mujer, era mi única pretensión, y para ello había cruzado Madrid de punta a punta en la peor hora…

Tras aquellas duras palabras de la hija de Méndez, decidí que lo más elegante era irme… sin ningún otro comentario… Y estimando, además… que podría comprender esa reacción rencorosa de su hija que me había sentado como un puñetazo…

Y cuando me estaba yendo, recorriendo el largo pasillo del Tanatorio, llegó la otra hija de Méndez, quién dirigiéndose a su hermana le dijo:

-¡¡A tu padre no le gusta lo que estás haciendo…!!

-¡¡Pero mi madre así lo querría…. ¡! Respondió  la primera señora…

 

“Félix Méndez Torres apareció entonces, y ambos nos dimos un fraternal abrazo…

Nuestras diferencias, fueron duras y públicas… pero el paso del tiempo nos había aproximado y la dura enemistad se había ido atenuando tras tantos años, años a años… borrándose nuestros recelos que para mí nunca fueron rencores…

 

“Mientras me iba me sumí en aquellos lejanos años… y pensé que era lógico que Lola, la mujer de Méndez, me odiará… en esos pasados años,  que sin duda fueron duros para Méndez y también para mí, en los que nuestros enfrentamientos fueron causa de la destitución de Félix al frente de la Federación, creándose una situación muy delicada para toda la familia… Lo siento ahora y lo sentí entonces…

Y es cierto que mi persona estuvo en el centro de aquella violenta tempestad… una tormenta que duró varios años…

En “Crónica alpina de España”, Desnivel 2004, trato con pretendida objetividad – aquellos tristes sucesos… ¿Objetividad o quizás

César Pérez de Tudela en la primera invernal a la Rabadá-Navarro por César Pérez de Tudela, Pedro Antonio Ortega "El Ardilla", Miguel Ángel García Gallego y José Ángel Lucas. Cara Oeste del Naranjo de Bulnes. Macizo Central de Picos de Europa. España. Spain. Macizo Central de Picos de Europa. España.

César Pérez de Tudela en la primera invernal a la Rabadá-Navarro por César Pérez de Tudela, Pedro Antonio Ortega “El Ardilla”, Miguel Ángel García Gallego y José Ángel Lucas. Cara Oeste del Naranjo de Bulnes. Macizo Central de Picos de Europa. España. Spain. Macizo Central de Picos de Europa. España.

subjetividad?

Por ello ruego sea disculpada mí falta de asistencia al Funeral por el recuerdo de la finada… rogando a lo “Alto” para que se olviden esas diferencias terrenales, en ese ámbito superior e invisible en donde se halle –según el poeta Rilke-  ¡Qué así sea!

 

 

 

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