Tiempo de partir a las montañas Celestes. Tiempo de emociones

El afán de vivir es perseguir el “anhelo”. Y a veces este se encierra en el misterio de la vida. Partir, emprender la aventura: añorar, soñar y volver.

Me voy y no querría irme. Somos energía eterna. Nostalgia de la vivencia dulce y amarga.

Me marcho al Tien-Chan, allá, en el corazón remoto de Asia, en el Kirguiszistán, al lado de Zazajastán y China, un complicado viaje por las estepas kirguises, y todo ello solo para intentar llegar a una cima remota y bella de la montaña Celeste, el Khan Tengri, 7.000 metros de hielo y roca, una de las grandes cúspides de la Tierra.

Me marcho pero no huyo. Voy a mi reencuentro con la luz, para saber hacia dónde debe proseguir el camino, el que inicié hace varias décadas, divulgando la vivencia y abriendo la conciencia a la creación de nuestro personal destino

Y si llego al pináculo de su cumbre, lo hare junto a los amigos de la expedición española de la “Asociación de alpinistas con cáncer”, los que quieren dejar en la cima la bandera que les entregó, hace unos días un numeroso grupo de niños que sufren la gran enfermedad, internados en el Hospital “Doce de Octubre” de la Comunidad de Madrid.

Esos niños que han estampado en la bandera sus pequeñas manos ilusionadas, siempre dolientes, cuidados con afecto por sus médicos, enfermeras y maestros. Y así intentar contribuir a Ilusionarlos, contándoles al regreso la gran aventura del esfuerzo, las fuertes voluntades y las duras alegrías, distrayendo sus dolores, forjando en ellos ese nuevo espíritu de lucha: cualquier vida solo es esfuerzo, ilusión y anhelo.

Rindo homenaje a José García Romo, promotor y luchador de la vida, un alpinista que quiere superar su cáncer personal subiendo y luchando por ayudar a esos niños que esperan con esperanza ver salir el sol de la vida.

Y así, como un espíritu que quiere contener energía y esencia, parto angustiado y lleno de temeroso entusiasmo a la aventura de ese camino, dejando atrás tantos sentimientos encontrados.

Completa tú vida con aquello que más pudieras desear. ¿Creer en lo imposible?

César Pérez de Tudela es explorador de montañas y académico