Martes, 29 de Junio de 2010
Tiempo de partir a las montañas Celestes. Tiempo de emociones
El afán de vivir es perseguir el “anhelo”. Y a veces este se encierra en el misterio de la vida. Partir, emprender la aventura: añorar, soñar y volver.
Me voy y no querría irme. Somos energía eterna. Nostalgia de la vivencia dulce y amarga.
Me marcho al Tien-Chan, allá, en el corazón remoto de Asia, en el Kirguiszistán, al lado de Zazajastán y China, un complicado viaje por las estepas kirguises, y todo ello solo para intentar llegar a una cima remota y bella de la montaña Celeste, el Khan Tengri, 7.000 metros de hielo y roca, una de las grandes cúspides de la Tierra.
Me marcho pero no huyo. Voy a mi reencuentro con la luz, para saber hacia dónde debe proseguir el camino, el que inicié hace varias décadas, divulgando la vivencia y abriendo la conciencia a la creación de nuestro personal destino
Y si llego al pináculo de su cumbre, lo hare junto a los amigos de la expedición española de la “Asociación de alpinistas con cáncer”, los que quieren dejar en la cima la bandera que les entregó, hace unos días un numeroso grupo de niños que sufren la gran enfermedad, internados en el Hospital “Doce de Octubre” de la Comunidad de Madrid.
Esos niños que han estampado en la bandera sus pequeñas manos ilusionadas, siempre dolientes, cuidados con afecto por sus médicos, enfermeras y maestros. Y así intentar contribuir a Ilusionarlos, contándoles al regreso la gran aventura del esfuerzo, las fuertes voluntades y las duras alegrías, distrayendo sus dolores, forjando en ellos ese nuevo espíritu de lucha: cualquier vida solo es esfuerzo, ilusión y anhelo.
Rindo homenaje a José García Romo, promotor y luchador de la vida, un alpinista que quiere superar su cáncer personal subiendo y luchando por ayudar a esos niños que esperan con esperanza ver salir el sol de la vida.
Y así, como un espíritu que quiere contener energía y esencia, parto angustiado y lleno de temeroso entusiasmo a la aventura de ese camino, dejando atrás tantos sentimientos encontrados.
Completa tú vida con aquello que más pudieras desear. ¿Creer en lo imposible?
César Pérez de Tudela es explorador de montañas y académico
3 de Julio, 2010 a las 0:16
Gracias César por tus palabras. Mucha suerte en esta aventura, seguro que las manos que lleváis con vosotros os ayudarán en la subida.
Echaremos de menos tu presencia estos días, pero estamos contigo. Feliz ida y feliz regreso, y que encuentres el camino que vas buscando.Un abrazo.
María del Mar.
12 de Julio, 2010 a las 16:00
ME PARECE UNA MARAVILLOSA AVENTURA
MUCHA SUERTE .
CUIDATE .
ANGEL MESAS
16 de Julio, 2010 a las 23:25
Qué noble y loable instinto de superación se esconde tras esta expedición. Cuan frágil y a la vez fuerte es el ser humano, en su noble afán de supervivencia del cuerpo y del alma. Las montañas saben de anhelos, de ilusiones, de vida y de muerte, que van indefectiblemente unidas de la mano en esa estrecha frontera que se diluye entre ambas. Khan Tengri, esbelta y eterna, que cobijas en tus enormes dimensiones, la nobleza que atesoran los que osan respirar los mismos vientos que tú respiras, que cubres de alientos solidarios a cuantos se acercan a tu cumbre, en busca de ese alivio que calme los dolores de la injusta y dolorosa enfermedad.
Un rayo de esperanza es portado a la cúspide, en las manos solidarias de los que apoyan al que sufre y le incentivan en su titánica lucha contra esa debilidad humana que todos llevamos dentro, en la promesa de un nuevo amanecer desde la atalaya del infinito.
Estas son, pues, las más sencillas y bellas palabras de admiración que puedo dedicar a los que con sus pequeñas manos llevan su amor y su agradecimiento hacia quienes les cuidan, y su superación, a las ignotas alturas, donde el ligero y frío aire se impregna del calor humano del que las lleva en su mochila solidaria.
Suerte en aquel remoto lugar, y gracias por ennoblecer el más bello deporte que se practica en la faz de la tierra.
20 de Julio, 2010 a las 23:10
Bueno, tal vez sea para ti el final que quieres, pero aún es pronto. Aguanta. Toda mi fuerza contigo.
21 de Julio, 2010 a las 7:13
Acabo de leer que César ha tenido un episodio cardiaco mientras ascendía el Khan Tengri y ha sido evacuado.
Ojalá no haya sido nada y nuestro gran explorador y aventurero esté perfectamente.
¡Ánimo César!.