Martes, 13 de Octubre de 2009
Los montañeros que alcanzaban el refugio de la Vega de Urriello quedaban sorprendidos al ver tantos uniformes de montañeros de la Guardia Civil.
El motivo era escalar la famosa montaña para celebrar las 500 ascensiones del Naranjo de Bulnes del rescatador de la Guardia Civil, Bernabé Aguirre, instructor de guardias civiles en el difícil oficio de socorrer a escaladores y montañeros en peligro.
Cenamos todos juntos, generales, coroneles y guardias, todos alpinistas, hablando sobre montañas y salvamentos en animada conversación, recordando a amigos de las cimas.
Salimos al día siguiente del refugio mirando como siempre la apabullante efigie del Naranjo de Bulnes, envuelta en una ligera neblina que lo hacía aún más irreal. Superamos a paso tranquilo la canal de la Celada hasta alcanzar la base de la montaña y ver el Jou Tras el Pico.
Allí comienza a la ruta más rápida y normal del Picu. Unos metros a la izquierda se sitúa la vía de Víctor, el de Camarmeña, el gran personaje del Naranjo después del marqués Pedro Pidal y del cainejo Gregorio Pérez.
Los hijos de Víctor, Alfonso y Juan Tomás, abrieron años después este itinerario para poder asegurar con mayor seguridad - de arriba abajo- a los montañeros que escalaban la mítica montaña en su compañía, casi siempre guiados por Alfonso Martínez.
Naturalmente la vía normal de la vertiente sur comparada con otras rutas de la montaña es corta y sus pasajes son sencillos.
Esto es cierto, pero no lo es menos que para él que desconoce esta montaña el inicio de la escalada siempre requiere una pequeña dosis de valor y decisión. Hay que saber agarrarse a la roca y poner los pies adecuadamente. El extraordinario equipo de montañeros de la Guardia Civil muy por encima de sus dificultades escalaron junto a nosotros, en cordial compañerismo, saboreando la escalada aérea y elegante, hablándonos y realizando un completo reportaje de video y fotográfico sobre tan singular ascensión. Como invitados civiles estábamos Pedro A. Ortega, el famoso Ardilla, el guarda del albergue de la Real Compañía Asturiana de Minas de Aliva y el que escribe esta crónica, junto al reportero de la Torre.
Cuando nos reunimos todos en la cumbre el helicóptero de la Guardia Civil realizó un preciso vuelo estacionario en sobre la ante-cima apoyando uno de sus patines sobre la roca. Abrazos y plácemes. Fotos y emoción montañera. Rescatadores de ayer junto a estos estupendos soldados del salvamento que ejercitan una de las profesiones más humanísticas y bellas: rescatar al accidentado, experto o imprudente, pero siempre en situación dramática para su vida. Rescatadores que exponen su seguridad sin reclamar recompensas, sabiendo que muchas veces sus acciones van más allá del deber.
Descendimos de la cima más compañeros y amigos de lo que éramos antes. Y esa noche cenamos juntos para decirle a Bernabé Aguirre que le admirábamos como guardia, como rescatador y como compañero de montaña.
Las palabras del general Hernández, del coronel jefe de montaña y de otros asistentes se refirieron al servicio y a las virtudes de Bernabé.
Yo solo dije:
“El salvamento en montaña requiere valores, capacidades y adiestramientos.”
“Rescatar a un montañero es un honor, además confirmar un titulo de coraje y fortaleza.”
“Al encuentro de las tormentas vuela audaz el espíritu, sentencié recordando a Hölderlin.”
“Admiro a quien derrocha su alma en favor de los demás.”
“Admiro a quien de su virtud hace su destino.”
“Admiro a todos cuantos celebran, una y otra vez, la victoria contra sí mismos.”
“La Montaña y el Rescate es un fulgor para el alma.”


4 de Noviembre, 2010 a las 8:31
El ídolo que portais sobra.La montaña es “sagrada” en por sí misma,no son precisas ni supersticiones ni ídolos que las representen.Si confiais en ellos ,entonces es que necesitais de amuletos para realizar el ascenso; son innecesarios.Esto es debido a que arrastrais demasiados prejuicios educacionales con vosotros.Orejuicios infundados por un tiempo pasado que nunca fue mejor.Será mejor desprender a la montaña de tanto símbolo particular e impositivo,la montañe es de todos y para nadie,los símbolos sacros sobran.
4 de Noviembre, 2010 a las 14:19
Valorado amigo Beato. Creo que tienes toda la razón. Eres un racionalista en el estricto sentido. Pero yo soy un humilde estudioso de la metafísia y prefiero mantener las antiguas creencias y respetar esa cultura, de la que procedemos, fundada en el culto de las cruces y de las imagenes del cristianismo. Aunque la montaña sea de todos creo que por ello debemos respetar a los que nos precedieron, que dejaron con fe una pequeña y artística imagen de piedra en la cima, discreta y casi imperceptible. ¿A quién podía molestar? Saludos cordiales. César P. de Tudela
25 de Noviembre, 2010 a las 21:08
Saludos César:
(O tendría que decir: Ave césar…)
Gracias por tus palabras, están llenas de paciencia, bondad, deferencia, sabiduría y empatía. Sólo así , con personas como tú,puedo seguir subiendo solo a la montaña, con mis sandalias para dejarme los prejuicios al descender del coche. Gran razón tienes y aquello que veo lo respeto, pero creo que es el momento de evitar más símbolos , independientemente del tipo o religión de la que procedan, pues la montaña es ,en sí misma, símbolo de LIBERTAD.
Gracias César, te veré por la base del Yelmo y así seguir aprendiendo de tus encordadas. Saludos y deica logo.
13 de Diciembre, 2010 a las 11:47
Soy montañero. Nada sé de símbolos. Nada sé de racionalismos, nacionalismos ni reivindicaciones. En la montaña está mi paz, mi energía, mi alegría, mi paciencia, mi sufrimiento, mi superación. Nací junto al mar, pero también junto a la montaña. Pasé mi infancia y mi juventud recorriendo caminos, a veces acompañado, a veces solo. No tengo amigos. Posiblemente algún día necesite que me rescaten, ya sea la guardia de la montaña u otro compañero montañero. Sólo sé que somos gente especial, siempre dispuestos a ayudar, altruistas, desinteresados y sobre todo, libres. A quien es montañero todo esto le parecen perogrulladas y a quien no lo es, no merece la pena explicárselo, pues hasta que no lo experimente en carne propia, no lo entenderá. Mil millones de gracias, montañeros, por hacer del mundo un lugar un poco menos malo. Seáis quienes seáis, tenéis todo mi respeto y gran parte de mi amor.
21 de Diciembre, 2010 a las 10:36
Bos días César:
Sigo en mis trece, como tú sigues en las tuyas. La última vez que pasé por tu blog fue para unos comentarios sobre vuestra “necesidad” de trasladar un ídolo religioso a un lugar libre de toda atadura. Quisiera recordarte que “la libertad sólo existe cuando no es de nadie”. Por lo tanto esto se puede trasladar a la montaña como símil de libertad. En el momento en que vosotros poneis un ídolo del tipo que sea, estais con ello incitando a que otros añadan el suyo. Con lo cual toda la montaña se llenaría de ídolos y en consecuencia quien no los porta, pues carece de ellos, se queda sin espacio libre. Creo, y de esto estoy muy seguro, que al igual que otros muchos lugares comunes, la montaña no debe ser sometida a este interés. En su momento saqué hierro a mis palabras , pero ya no estoy dispuesto a ello. Tengo bien claro que si un grupo se equivoca en una acción, no por ser un conjunto superior a una sola opinión estén razonablemente cargados de mayor valor que una sola que es muy meditada. Sería y es una falacia, pues el grupo muchas veces se ve comprometido por un líder que en su opinión puede conducir a una dictadura en el mismo. Los demás, creyendo que así la homogeneidad no se ve mermada no se revelan y soportan una anécdota más. Muchas veces la opinión meditada a conciencia y en su propia libertad de una que carente de cualquier otro interés que la pueda distorsionar, puede llegar a ser más razonable y libre que la de un grupo cegado por múltiples razones.
Comentar esto contigo, sabiendo como sé cuales son tus ideas, es casi como hablar en el desierto.
Creo que, además de ser un peso innecesario en la mochila - salvo que este sea el reto - ,los ídolos deberían quedar dentro del ámbito personal y hogareño de cada uno o en aquellos lugares ya destinados a ese uso. En el exterior, en la cima , en la cumbre , en todo lugar público posible debe ser tierra de nadie para que así exista la cordialidad universal de saludar a los demás sin importar color,idea,nacionalidad,etc. Un aforismo, aproximadamente, de un filósofo decía que había demasiadas religiones en el mundo como para que se amen los hombres y muy pocas como para que se odien. Dicho de otra manera, cuándo dos personas se comprenden perfectamente se suele decir que sobran las palabras y ese espacio que no es ocupado por ninguna palabra posible es entendido por ambas personas en su totalidad; incluso una imagen vale más que mil palabras. Estas palabras pueden contener en sí varias metáforas, incluso parecer ambiguas, pero no lo son. De la misma manera podría trasladarse esto al espacio sin, espacio neutral, espacio libre. Para todos y para todos los montañeros especialmente (aunque desde mi punto de vista cualquier persona que suba a la montaña ya es montañero en acto, lo es en potencia en el instante que idea subir a la misma), sean famosos o anónimos, la MONTAÑA es LIBERTAD. Dejemos ese espacio libre completamente para la libertad y la cordialidad.
Debería yo guardar mis palabras y que fuese mi silencio el que hiciera gala a la metáfora citada?. Tal vez, pero paréceme a mí que tú por mucho que digas que comprendes a los racionalistas no es así.Libertad puede ser el espacio sin ocupar y que por turno , si éste es reducido, sea ocupado por todos. Si ese espacio de libertad está ocupado por vuestros ídolos (los cuales respeto), ¿dónde me pongo yo que carezco de ellos?.¿Dónde se ponen los otros ídolos de los que siendo diferentes , también los tienen?.
El espacio es inmenso pero se llegó a determinados acuerdos para no colonizarlo en nombre de nadie y sí en nombre de todos. Cuando alguien corona una cumbre por vez primera no sólo lo hace en su nombre (coronar solo, sólo le da derecho a ser reconocido por su hazaña y valor, no a tomar posesión de ello) sino que lo hace en nombre de todos (independientemente del tipo humano)y por lo tanto todos participan de su situación y logro (salvo los envidiosos que aunque lo hacen también, lo hacen para el revés; como así solía expresarlo un compañero espeleólogo).
En fin, nihil est qui officium sum meglegit.
César nos vemos en La Pedriza y así hago acopio de tu experiencia escaladora.
Una breve saludo. Deica logo.
30 de Diciembre, 2010 a las 21:32
Beato. Te deseo muchas felicidades y espero que nos saludemos en la Pedriza cuando nos encontremos. Sigo tus impecables razonamientos, pero aunque la razón te acompañe siempre, no puedo, ni debo abandonar mis creencias. Ayer estuve caminando descalzo como los peregrinos del medievo, y tengo los pies doloridos y maltrechos. Estuve reflexionando y agradeciendo a Dios su ayuda en distintas y extremas circunstancias vividas recientemente. He tenido experiencias que al no ser razonables invaden lo sobrenatural. Por ello frente a estas vivencias fascinantes, para mí carece de interés que algunos otros quisieran llenar de idolos o símbolos alguna cima. Yo, con mi pequeña inteligencia trataré de respetar siempre las creencias ajenas. Recibe un cordial saludo de CP de Tudela.