Jueves, 8 de Octubre de 2009
Querría que me fueran perdonados mis atrevimientos y vanidades al exponer temas al margen de las montañas.
Pero creo que mi antigüedad en la existencia, después de haberme mantenido en ámbitos tan diversos durante tantos años, con experiencias a veces poco imaginables, he aprendido a conocer algo de la vida y de los hombres.
Y sí las montañas son mi tema principal en mi escaso saber, creo que es en razón de que la vida en las escaladas, en la apabullante belleza de la naturaleza, en los rescates, en los momentos difíciles constituyen un incomparable compendio de experiencias, reflexiones y conclusiones aplicables a la vida en general.
Por pretender saber algo sobre temas tan importantes pido humildemente ser juzgado con benevolencia.
He venido de un entierro
El acompañar hasta la tumba a un compañero, a un personaje admirado, o a un familiar es de alguna forma un uso social. Se acude al cementerio y cuando el ataúd se hunde en la tierra, o el cuerpo se incinera, los asistentes se despiden y quedan en volver a verse dispersándose por la inmensa ciudad, cada uno atento a sus quehaceres. El entierro queda reducido a un frío trámite administrativo y social.
Siempre me gustaron los velatorios con canciones y palabras, en los que se recordaba al que había iniciado el “tránsito” hacia ese ámbito desconocido e invisible que puede ser un viaje trascendental, del que solo algún místico y algún poeta han podido vislumbrar algo de su contenido. Y si el velatorio no tiene lugar en el “tanatorio” como hacen todavía en tanto lugares menos desarrollados de la Tierra, este y el entierro se trasforman en un verdadero y sentido homenaje al finado.
Me adhiero a los entierros con canciones y me gustan los entierros con breves discursos, palabras de adioses, dejando las prisas y los negocios para días menos importantes.
Escalé el Naranjo de Bulnes
Fue una ascensión distinta acompañando a los guardias civiles de montaña. Conocía a Bernabé Aguirre que era el homenajeado en la cima, celebrando así su increíble record de más de 500 escaladas.
Fue una tranquila escalada en un precioso día de otoño, mirando la belleza del paisaje y viendo como los “guardias de la montaña” eran verdaderos alpinistas, que saben y conocen el mundo incomparable de las montañas, además de ser maestros en las técnicas difíciles del rescate y el salvamento.
Me gustó tributar a Bernabé Aguirre mi consideración de amigo y compañero de montaña acudiendo a su convocatoria, pero me satisfizo también comprobar el talante caballeroso de los “guardias montañeros”, acompañando cariñosamente a su general y a su coronel, que como unos escaladores más, acudían al homenaje de un querido miembro de la Guardia Civil, su corporación, que se había hecho merecedor del respeto, la admiración y el afecto de tantos personajes de la montaña y de la vida. Mi admiración Bernabé.
Me voy al Atlas con la Fundación Barclays
Ya lo anticipe en otra crónica. Me voy a subir el Toubkal con cien marchadores voluntarios de la Fundación Barclays, algunos montañeros y otros no, los que vivirán la bonita aventura con el fin de contribuircon su esfuerzo a que se logré una elevada cantidad dineraria para el plan “Columbia”, un proyecto de “Mensajeros de la Paz”, que ayuda a jóvenes emigrantes africanos, conduciéndoles laboral y socialmente, una vez alcanzada su mayoría de edad, evitando así su expulsión.
Toda esta semana estaré en el Atlas, subiendo y bajando.
Mario Conde, el personaje de actualidad
Para mí fue una bonita experiencia formar parte de un reducido grupo de profesores y estudiosos que asesoramos a Mario Conde, en su tentativa de salir elegido diputado por Madrid como candidato de UCD y CDS, en pasadas elecciones. Con ese motivo en aquellos meses le conocí como persona.
Me intereso mucho la figura de un triunfador que habiéndose elevado con brillantez y audacia hasta las mayores alturas sociales, fue duramente asediado por otros intereses, posiblemente turbios, derribado sin misericordia y condenado con unas sentencias en las que podía verse animosidad u otros deseos al margen de la estricta y objetiva justicia.
Debió de ser para Mario Conde un golpe psicológico de gran impacto, que a pesar de su enorme dureza supo asimilar. Y en la cárcel vivió la mejor aventura de su vida. Se hizo respetable, ayudo a los demás, sirvió con humildad, estudio y escribió. Su libro relativo a estas memorias carcelarias, “Memorias de un preso” está teniendo mucho éxito. No estaba en España cuando fue presentado en cuyo acto Luis María Ansón dijo duras palabras que curiosa y sorprendentemente no han tenido ningún eco mediático.
Conde está ahora en su mejor momento. Antes solo era un admirado triunfador social, y ahora Conde ha triunfado sobre sí mismo.
Los premios literarios
Sigo el resultado de los premios literarios y he de decir que nunca, o casi nunca, estoy de acuerdo con ellos. Siempre ganan los autores menos interesantes. Incluso he llegado a creer que los verdaderamente valiosos siempre pasan desapercibidos.
Dudo de los premios literarios porque dudo de la honestidad de los principios que se declaran. No me suelen dar ninguna garantía quiénes componen los jurados, no solo de los premios literarios, si no de los jurados de los mismos premios Príncipe de Asturias, quiénes cuando hay otros intereses desoyen o no aplican debidamente las bases o los principios constituyentes.
9 de Octubre, 2009 a las 12:20
César : El mundo de la montaña siempre ha tenido una doble componente, una deportiva y otra filosófica. Es por ello que cabe perfectamente los pensamientos trascendentales, máxime cuando los rigores de la montaña pone a veces al hombre en circunstancias límite que le hace moldear su espíritu.
Por otra parte, siempre es gratificante leer algún articulo, que sin pretender ser un tratado, si provoca en el lector un acicate para la reflexión y que mejor que este venga de alguien que ha vivido muchas experiencias.
Espero seguir disfrutando de estos artículos y alguna conferencia que anuncies.
Un fuerte abrazo
13 de Octubre, 2009 a las 14:30
Gracias amigo José Alarcón por tu comentario que es de agradecer. Como siempre a tu disposición CP de Tudela