Dramas en las montañas lejanas.

Hace unos días se dio por muerto al alpinista Luis María Barbero, en las montañas del Karakorum, en Pakistán.  Nadie sabe si llegó a la cima del Gasherbrum II, la montaña que le había fascinado. Ninguno de sus compañeros de expedición intento rescatarle, cuando él hacía señales con su linterna desde 7.600 metros, señales que fueron contestadas sin que nadie saliera en su socorro, posiblemente desanimados por el mal tiempo.

El alpinista Luis María Barbero.

El alpinista Luis María Barbero.

Casi nadie se ha enterado de esta honda tragedia. Los medios son así.

Barbero, el alpinista de Alcoy, murió solo, posiblemente enfermo y perdido. Yo deseo que tuviera una muerta dulce y apacible, soñando con las arenas cálidas de las playas levantinas.

Por el contrario las noticias son constantes sobre la dura espera del alpinista Oscar Pérez, del Club Peña Guara de Huesca. Oscar se cayó y se lesionó gravemente mientras escalaba la arista noroeste de una montaña que denominan Latok III, también en el Karakorum de Pakistán.

Su compañero le dejó medios para subsistir a 6.300 metros, mientras él descendía al campo base para pedir socorro. El rescate se está gestionando muy bien. Asuntos Exteriores, helicópteros del ejército, alpinistas de su club, prensa y noticias. Ojalá le puedan salvar.

Yo siempre estuve muy unido a los alpinistas perdidos o desamparados, insistiendo en la necesidad de crear servicios que rescaten y salven, aunque ahora Asturias, Cataluña y alguna región más quieren poner precio a los salvamentos, que es tanto como poner precio a la vida y a la muerte.

¿Cuándo la acción en la vida

es valiente y cuando es una imprudencia?

El riesgo define la vida y quizás pueda hacerla más valiosa. ¿Hay riesgo mayor que la vida misma?.

-¡Dios mío, dame fuerzas para seguir con vida! ¡No permitas que me quede aquí arriba!

La epopeya siempre surge en los escenarios de los grandes dramas, en donde el hombre encuentra el misterio de su propio “ser”. La pasión por vivir con sentimientos siempre propicia situaciones límites.

Y yo creo que los salvamentos de los valientes, son los que nos salvan a todos los demás de nuestro miedo a la vida.