Nuevamente en Katmandú tras varios días recorriendo las montañas del Lantang, en donde se encuentra el famoso Lantang Lirum, una de las cimas menos conocidas del Himalaya, de más de 7.000 metros y de gran impacto visual por su belleza, la que al parecer, se dice, que nunca ha sido escalada. Hemos subido dos montañas de 4.500 metros y de 5.000respectivamente para irnos aclimantando a la altitud. El recorrido por el valle de Lantamg es muy interesante, aunque cada vez llegan más montañeros de muy distintos países hasta cualquier rincón del Himalaya, y en todos los poblados existen numerosos “lodges” para dormir y comer. El fenómenodel “Trekking”  es la actividad que tiene un éxito mundial y el numero de practicantes es elevadísimo en el Himalaya. Tres días subiendo y dosbajando. Cada vez me doy más cuenta de lo que es subir. Es una disciplina de la mente que se coordina a través de la voluntad con el ejerciciofisico. Encontrando un ritmo en el que se acomoda la respiración con la energía, procurando distraer la mente con otros pensamientos menos esforzados. Bruno sigue con un comportamiento extraordinario.Ha superado un dolor de cabeza y le encuentro muy bien de forma física. Las cimas deTserko Ri y de Kyangjin, son dos pequeñas montañas desde las que se divisa un grandioso panorama que desde luego tienen un gran interés por si mismas, aunque aquí solo formen parte del grandioso decorado. Su ascensión fácil y esforzada haría dichoso a cualquier montañero de verdad.  Llevo tres días trasmitiendo a través del telefono satelital del SATLINK con la COPE que se ha tomado mucha ilusión en intentar ir narrando esta aventura mía. Lo agradezco por si el relto de tantos sinsabores, alegrías y esfuerzos pudiera ayudar a quiénes buscan caminos.

Ayer conocí a Jairo, un montañero ecuatoriano de 57 años que lleva entrenándose varios años para escalar el Everest. Es su gran sueño desde que murió su hijo menor en un accidente, legandole los 10.000 dolares que tenía ahorrados. Jairo quiere dedicar a su hijo la escalada de la gran montaña. Ha escalado sin descanso decenas de montañas en Ecuador y en Sur América (Cotopaxi, Chimborazo, Cayambe, Aconcagua, Huascaran…) en muchos casos psaando la noche en la cima para endurecerse y así poder  hacer posible su sueño. Ha tenido que ahorrar aumentando el legado de su hijo para afrontar los cuantiosos gastos de una expedición como esta. Aquí en Katmandu corre todas las mañanas subiendo a las antenas de  televisión y bajando a todo correr. Oir a este profesor de la Universidad de Quito es alentador y contagiante por su extraordinario entusiasmo. Deseo que tenga toda la suerte que merece. Espero que nos ayudemos en la dura ascensión. Las otras expediciones españolas deben haber partido ya hacia sus destinos. La de Juanito Oiarzabal, con Edurne, Latorre etc… hacia el Kangchenjunga, la de Vallejo, Iñurrategui y Egocheaga hacia el Makalú, la de Pauner apoyada por mi viejo amigo el doctor Morandeira al Manaslú. Ayer nos encontramos a Oscar Mangado, un catalan simpático y muy aventurero, hijo de barcelonés y sevillana, que quiere escalar el Cho Oyu, que espero consiga.

Del doctor Pujante, mí excelente amigo de Barcelona, todavía no he tenido noticias aunque debe encontrarse ya en Khatmandu. El que ya escaló el Everest magnificamente hacia varios años pretende en esta ocasión subirlo por el Tíbet sin oxígeno.Será para mi muy grato compartir la aventura con él aunque en los últimos mil metros yo tenga y deba que utilizar el preciado gas de la vida por mis circunstancias personales. Sigo pidiendo a Dios ayuda y clemencia. Cada vez veo más claro que tenía que volver al Everest. Me lo debo a mí mismo, pero también se lo debo a Dios, que tanto me ha ayudado en estos duros y fascinantes 50 últimos años. Es esa penitencia que tengo que cumplir y como peregrino voy a intentarlo.Gracias amigos. Ojala esta crónica llegue a su destino. Cesar P. de Tudela