Martes, 13 de Enero de 2009
Cuando Umbral me dedicó un artículo en los tiempos del diario el País, devaluando a mi persona, no me molestó. Todo lo contrario. Qué un personaje ensalzado por la mayoría y considerado un escritor extraordinario me dedicara un artículo en uno de los medios de información más leídos me pareció honorífico. En síntesis venía a decir que yo era un descendiente de los grandes conquistadores: un H. Cortés o un Pizarro pero venido a menos. Y tenía razón.
Conjetura a tras conjetura me utilizó para ridiculizar a varios personajes españoles que estimaba que habían caído en desgracia aquellos años y le venía bien criticarlos para lucirse y ganar prestigio. Pero nunca se metió con los fuertes.
Años después Umbral volvió a dedicarme algunos comentarios, siempre desfavorables y sin gracia, en otros artículos de su larga época en el Mundo, de los que no tengo ningún recuerdo de su contenido.
En “Crónicas de la Postmodernidad” en octubre de 1990, en la revista “INTERVIÚ” Umbral titulaba su artículo con mi primer apellido:
“PÉREZ DE TUDELA”
“Este señor lleva toda su vida subiéndose a cualquier montaña o montículo que ve y siempre le sale mal, siempre se cae de culo. Con todos los respetos para las víctimas que ha ido dejando en la bizarra y reiterada aventura (algunas muy recientes, y antaño su propia esposa), empezamos a pensar que Pérez de Tudela es que no sirve para el alpinismo. Tiene la vocación equivocada. A lo mejor lo suyo es todo lo contrario: la pesca submarina o la minería.
Seguro que de buzo o de minero a Pérez de Tudela le iba mejor que de alpinista. Que grande y osado buzo han perdido los mares abisales por la obstinación de este señor en hacer lo que no sabe.
Si no, no diría las bobadas que dice: “Soy más impulsivo que reflexivo”
O sea que se lanza, se embala. Señor Pérez de Tudela ¿No ha oído usted nunca un viejo dicho árabe según el cual si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma ha de ir a la montaña? Como usted no es Mahoma es mejor que se quede en casa esperando que la montaña venga a usted…
España está llena de Pereces de Tudela y así no hacemos más que subir a la montaña y caernos por el otro lado como Sísifo.
A Pérez de Tudela que le coloquen de pocero, ya digo. Lo suyo son las profundidades. En las alturas es una calamidad y deja las alturas llenas de latas vacías y papeles. Y luego el mal ejemplo para los niños”
Naturalmente este artículo está resumido, ya que tantas tonterías seguidas me parecía poco ético repetirlas.
¿Cómo es posible que personas con cultura y buen juicio puedan haber considerado a Umbral un gran escritor?
¿Cómo se explica que Umbral haya sido elevado al más alto pódium de la literatura y valorado como el escritor más importante de estos últimos tiempos?
Umbral es contemporáneo a mi persona, incluso estuvimos en una tertulia juntos en la agencia que dirigía Manu Leguineche, Colpisa, en Padre Damián, en los años “70” durante algún tiempo.
Nunca me interesó el personaje de Umbral: arrogante y pedante, con una pretensión de ironía que no llegaba a alcanzar. Critico con los menos fuertes y vasallo ante los poderosos, dedicó sus mejores artículos periodísticos con un estilo de andar y escribir por casa, a personas y personajes a los que trataba de ridiculizar para quedar él como un ingenioso y fino comentarista.
Así se escribió la historia.
No he querido comentar otros artículos del celebrado maestro de periodistas por no haberlos encontrado en mi desbaratado archivo, pero creo que como muestra puede valer el anterior.
Cuando Umbral me dedicaba un artículo le contestaba tratando de superar sus tonterías, ya que él siempre aprovechaba, como hacen los valientes, algunos de los momentos más débiles o trágicos de una persona o personaje, para efectuar sus sarcásticos comentarios que la gente, siempre tan generosa, valoraba como ingeniosos.
En el artículo anterior, que es el más bondadoso que el autor me dedicó, Umbral aprovechó la tragedia y notoriedad de la expedición que yo dirigí al Everest, de la Universidad Complutense de Madrid, en la que encontró la muerte Rafael Gómez Menor y dos nepalís que cayeron en una gran grieta tras haber sido arrastrados por una avalancha en el collado norte del Everest.
Que Dios guarde a Umbral por su ejemplar y gallarda obra literaria.
13 de Enero, 2009 a las 18:40
Bueno, Don César, que Umbral es un meapilas es de sobra conocido, yo solo le remonto a la que tuvo Pérez-Reverte (de las plumas con más brillantez en España) con este meapilas allá por el 2005:
http://cachicuernos.blogspot.com/2008/12/arturo-prez-reverte-contra-francisco_12.html
Ganó Arturo por supuesto
Le honra la humildad con que trata a sus enemigos…
13 de Enero, 2009 a las 19:27
Estimado Cesar, he por ello que yo tengo tus libros y ninguno de él.
13 de Enero, 2009 a las 23:14
Me encontré al Sr. Umbral hará unos 5 años en Madrid. Él iba cruzando a pie la Avenida Museo del Prado en dirección al museo.
Una señorita estaba haciendo una encuesta en la acera, y preguntaba a los transeúntes acerca del Museo del Prado. Como el Sr. Umbral tenía un aspecto de extranjero, al cruzar a la acera la señorita, dudando si era español, le preguntó:
- ¿Habla Usted español?
Y el Sr. Umbral le contestó con tono contundente:
- ¡Mejor que nadie!
El sr. Umbral no era precisamente una persona humilde.
El que Ud. no oculte estos vilipendios a su persona, sino que además nos los reproduzca, indica que, no solamente no le han afectado, sino que está por encima del autor de los mismos.
Un cordial saludo.
Jorge
19 de Enero, 2009 a las 20:22
Tiempo hacia ya que no leia el blog, lo bueno es que he disfrutado esta tarde como un enano. La verdad es que seria sencillo por estar en estos momentos en el blog de Cesar y ser incondicional suyo, atacar a Umbral. No era santo de mi devoción, nunca he leido un libro suyo y su forzada pedanteria y , muchas veces incluso mala educación no me convencian lo mas minimo, pero esto vende en este pais en el que los errores de los demas hay que utilizarlos para hundirle un poco mas. La verdad es que no tenia ni idea de estos articulos que hacia Cesar habia dirigido, pero no hizo mas que poner a cada uno en su lugar, de hecho pasado el tiempo Cesar guarda el encanto, sigue hechizandonos, y Umbral…bueno, este hombre, este un poco menos buen escritor de lo que parecia ser, esta donde tenga a bien estar. Cesar, enhorabuena como siempre por deleitarnos. En mi humilde opinión, creo que ya estas tardando en sacar algun nuevo libro, de lo que sea, recetas de cocina, horoscopo, pasatiempos, pero que bajo el titulo ponga “C. Perez de Tudela”.
-La humildad no es cobardía. Mansedumbre no es debilidad. La humildad y mansedumbre son realmente poderes espirituales.
Un abrazo, Juan Carlos.
1 de Febrero, 2009 a las 23:59
Muy buenas! me he encontrado por casualidad con este blog, mientras buscaba por la vasta red información sobre mis antepasados y al ver de que manera tan ruin el difunto escritor Paco Umbral hacia tan mal uso de su supuesta inteligencia me he visto obligado a darle a usted Don cesar Perez de Tudela mi apoyo incondicional y compartir con usted mi alegría al ver que alguien con raíces cercanas a las mías ha llegado tan alto. No merece la mención que he hecho de este personaje, ya que una persona que utiliza el dolor y golpea de una forma tan fría algo tan duro como la perdida de un ser querido no merece ningún respeto España conoce bien a este literato de poca monta, lo conocen incluso los mas jóvenes pues después de muerto ha conseguido la mayor gloria como muchos artistas pero la de este es mas parecida a la de un payaso(sálvese la distancia con tan honesta profesión) pues todavía podemos recordar sus actuaciones televisivas abriéndose camino entre personajes tan ilustres como la pitonisa Lola o Leonardo Dantés pues mas que por buen escritor se le tenia por un friki y es que su recuerdo es el de un hombre de semblante ermitaño y gruñón que creía ser mas importante que el mundo al que pertenecía pues como todos sabemos no es lo mismo ser listo que ser inteligente y es de ser inteligente utilizar los conocimientos para menesteres mas productivos que para echar pestes a una persona luchadora y humanitaria como es usted. bueno sin darle mas importancia de la que merece me despido de usted y le felicito por su trabajo.
3 de Febrero, 2009 a las 11:56
¡Hola Cesar!
Tus comentarios siempre vienen desde la experiencia del que ha apostado el bien más preciado, la propia vida, todo lo demás son sencillos juegos de azahar con apenas valor alguno.
Me quedo con tus realidades frente a las opiniones vanales de los demás.
9 de Febrero, 2009 a las 11:57
Gracias amigos por vuestros comentarios que me honran, y por haber leído mis pequeñas colaboraciones o artículos recordando pasados capítulos. Espero y deseo no defraudar a los que siguen mis proyectos y reflexiones. Un cordial y afectuoso abrazo para Ernesto, Rafael, Raúl, Jorge y por supuesto a mi querido Juan Carlos Domínguez.César P. de Tudela
21 de Febrero, 2010 a las 0:42
A palabras necias, oídos sordos… Por muy escritor que sea el de las palabras necias… En España es muy frecuente eso de opinar de temas de los que no se sabe nada, como sobre la montaña… Pero no hay que preocuparse, en aquella época fue curioso cómo se fue deformando la información, y Rafa se terminó llamando Carlos Sánchez y siendo de Talavera en algunos periódicos… Da igual, cuando uno tiene una vida tan pobre en experiencias que tiene que cebarse en las de otras personas, sólo despierta lástima. Eso me hacía sentir Paco Umbral. Lástima. Porque ¿cómo se podía ser tan petardo? ¡Ja, ja, ja! Saludos, jefe de expedición. De la hermana