Martes, 9 de Diciembre de 2008
Volver al Everest es para mí una decisión difícil.
Son más de dos meses viviendo en la altitud, separado de mis montañas, de mis libros de estudio, de mis escritos, durmiendo en tiendas de campaña, entre 5.500 a 8.000 metros de altitud, subiendo y bajando, comiendo a lo nepalí o a lo tibetano - peor la segunda opción - con una higiene personal deficiente, resistiendo el frío, a veces muy acerbo, con temperaturas de 25- 30 grados bajo cero, dejando pasar el tiempo que vale tanto y más cuando te queda menos, esperando que llegue el buen tiempo para seguir subiendo.
A demás a este vivir hay que añadirle el precio de unos 25.000 euros persona.
Pero pensar en el Chomolugma, El Everest, la montaña más alta de la tierra, me roba la tranquilidad. A ella tenía que haber subido hace más de treinta años, cuando yo era más joven y todavía el Everest era más el Chomolugma de antaño. Ahora a pesar del grave infarto de miocardio que sufrí escalando esa montaña en 1992, cuando dirigía la expedición de la Universidad Complutense de Madrid, sus vertientes me persiguen como una obsesión.
-¿Qué busca usted volviendo al Everest, con lo que le pasó y lo que cuesta?
No es fácil explicarlo. Solo digo a quiénes puedan entenderme que es “Un Mandato del Alma” Y debe de hacer lo posible por escucharlo, y que por mí no ha de quedar, rechazando la comodidad, los esfuerzos, a veces denodados, el peligro, los infartos, y ese tiempo que como la vida no vuelve más.
El gasto es grande, ya que mi hijo Bruno, el mayor, que ya estuvo conmigo en el Everest en 1990 por el Tíbet y en 1992 por Nepal, que fue el primero que acudió en mi auxilio cuando sufrí el colapso cardiaco, también me acompaña. ¿Cómo podría negarme a su petición de acompañarme?
Además del tema dinerario, prosaico pero fundamental, está mi situación cardiaca. Soy un cardiópata crónico al que se le ha instalado un “stent” en la artería principal.
También he sido sometido a una larga intervención para neutralizar arritmias ventriculares, que según los expertos (Clínica Medicina del Deporte CSD) pudieran ser peligrosas en los grandes esfuerzos de las altas cotas de la montaña. A favor tengo la recanalización de la artería circumfleja, obstruida en el primer IAM del Everest, y mi constante entrenamiento al esfuerzo a través de la escalada y las ascensiones de montaña.
Quiero que mi expedición sirva a los demás y también a mí. El Everest ya no es aquél misterioso Chomolugma, pero es un verdadero y extraordinario laboratorio para estudiar el cuerpo y también el espíritu.
Para que mi maltrecho corazón sea estudiado, y los especialistas que me acompañan puedan ver en el sitio, reacciones, deduciendo medidas, planteando ideas y efectuando experiencias que puedan traer más conocimientos médicos para que tantos cardiópatas de España y del mundo se animen a proseguir el apasionante camino de la vida, en el conocimiento pero también en el optimismo.
Y que yo pueda ocuparme a la vez, cuando vaya subiendo, de proseguir mis investigaciones y estudios, del “porqué” de estos mandatos del alma, analizando mis sensaciones y mi conciencia (miedos, nostalgias, alegrías y sufrimientos) y todo ello contándolo a través de www.cesarperezdetudela.com, en la COPE y también espero que en el Diario ABC y en algunos medios más de información.
Es muy posible que me acompañen dos ilustres médicos y un diplomado en enfermería especialista en recuperación cardiaca, con la pretensión de montar una clínica de campaña a 5.500 metros, en el campamento base del Everest, bajo la inmensa Cascada del Glaciar de Khumbu. Allí podrán llevar a cabo muchas observaciones valiosas para la medicina, atendiendo a muchos deportistas, y preocupándose de observar las reacciones y el comportamiento de mi víscera cardiaca y de sus sobresaltos.
Por encima de los 5.000 metro la cuota de oxígeno en sangre disminuye al 50 por ciento. La hipoxia, es decir la falta de oxígeno en la sangre, tiene consecuencias que deterioran y ponen en peligro la vida, aun de personas muy entrenadas, jóvenes y fuertes.
El doctor Botella de Maglia es un médico estudioso de los problemas de la fisiología en las grandes altitudes, que por su condición de notable alpinista ha realizado valiosas experiencias escalando altas montañas. Él dice de forma rotunda:
“¿Cómo es posible que los montañeros vivan durante semanas o meses a gran altitud y hagan esfuerzos físicos considerables, con cifras de oxígeno en sangre inferiores a las de muchos pacientes de la UCI, a quiénes hay que conectar a un respirador?” (Mal de Altura, Desnivel 2002).
El Everest es un inmenso laboratorio para estudiar la viabilidad de la vida. También es un espléndido lugar para indagar en el misterio de nosotros mismos. La fenomenología, ese método y esa doctrina filosófica que Hüsserl desarrolló, y que fue considerada como lo más destacado del siglo XX, es tratar de analizar el fondo del ser y esa investigación es la que este humilde estudioso y experimentado alpinista querría realizar en estos largos e incómodos meses llenos de dureza y pasión, escalando las agotadoras aristas hasta llegar, Dios me oiga, hasta la cima y así tratar de brindar para su estudio los arcanos del corazón y también si así pudieras ser desvelar esos anhelos del alma, que forman parte de lo mejor de nosotros mismos.
11 de Diciembre, 2008 a las 17:52
Querido César,
suelo dejarte comentarios pero no tengo seguridad que los leas…se lo comentaba el otro día tu hermano Carlos.
Bueno, pero ahí-aquí-quedan.He encendido una vela virtual a la Señora para que te proteja.Te mando un cálido abrazo mío y de mi padre Ramón. Eah,camarada, eah! vela que Dios te guarda!un fuerte abrazo
15 de Diciembre, 2008 a las 16:35
Hola César… cuánto tiempo. Acabo de pasar por tu página y me alegra ver que has conseguido apuntarte al carro de la modernidad con esto de internet. Será un forma de no perder el contacto. Enhorabuena por tu página y por el blog.
Ojalá tengas un momento para pasar por mi página y me des tu opinión. Me gustaría poder acompañarte en tus próximos proyectos como fotógrafo. Un abrazo para ti y toda la famiia.
Paco Huertas
Tel.: 699604532
15 de Diciembre, 2008 a las 16:39
…perdón, se me olvidó el link.
http://www.pacohuertas.mye.name/
17 de Diciembre, 2008 a las 12:12
Querido Carlos. Siempre que leo algún comentario tuyo te envio un cordial recuerdo agradeciendote la deferencia. Lo haré a tu correo personal. Abrazos y recuerdos CP de Tudela
A Paco Huertas. Te deseo mucha suerte. Te he enviado un mensaje pero me ha sido devuelto. Suerte que ya es hora. CP de Tudela
23 de Diciembre, 2008 a las 21:23
Estimado Cesar,como ves sigo “encordado” a tu pájina web. Que conste que ya me leí el libro de EL LAMA MILAREPA y está pendiente de que me lo firmes también. Es un placer el poderte leer en el blog ya que no he podido conseguir más libros, sólo me he hecho con seis.
Muchísima suerte si vas al Everest, y estoy tranquilo porque tú para mí eres un Don Quijote de los que puede con todo. Un abrazo.
23 de Diciembre, 2008 a las 21:25
Posdata: Cuando vuelvas a ver a Miguel Angel Herrero, le das muchos recuerdos, que me hizo mucha ilusión concerle también. Gracias.
7 de Enero, 2009 a las 12:48
Estimado Sr. César, Usted aun conseguirá ascender a más cimas de las que ya ha ascendido, que no son pocas. Pero para mí, la mayor cima que Usted ha alcanzado es la más importante en la vida: la de sí mismo.
¡Enhorabuena!
23 de Enero, 2009 a las 10:32
Señor César, espero que lea esto:
Tengo en mi casa un cassette de una película rusa: VERTICAL, dedicada a los alpinistas, con un tema musical precioso que se ha convertido en un himno de los montañeros rusos, que habla de vivir y ver la vida en vertical, y no como el común de las gentes que la vemos en horizontal.
El autor principal de la película y además autor d ela canción, es un bardo ruso, ya muerto, llaamdo Vladimir Vissotski, muy querido por los rusos. Tods sus canciones son un poco protesta, peroprotesta justificada.
Él y otros amigos suben un pico en el Cáucaso, el Or Tau (yo no lo he encontrado en Internet, tal vez la traducción al español es otra) y les suceden muchas aventuras, pero lo mejor es la filosofía y los valores humanos… que creo le podría gustar.
Sre lo puedo enviar, dígame solo un apartado de correos, un PO Box, que dicen en inglés, y se lo remito gustosamente, sería un regalo de corazón que me gustaría que aceptara.
Aunque está en ruso, en un folio le diría lo más esencial para que lo entienda, aunque la mayor parte de la película (73 minutos) es escalar. Está en cassatte, espero que aun disponga de este ya obsoleto medio de reproducción. Está filamado en 1967, en tiempos de la URSS.
Es un film bello sobre todo por la filosofía.
Díggame algo (si llega a leer esto).
Gracias por este blog que se ha convertido para mí como un manual humano que consulto a diario a ver si hay novedades.
Jorge
26 de Enero, 2009 a las 20:56
Gracias una vez más a Jorge Benaul por tus comentarios tan interesantes. Claro que me gustaría ver la película de Vladimir Vissotski sobre el Caucaso. Dime cuál es tu teléfono o tu e-mail y trato de ponerme en contacto contigo. Muchas Gracias por todo Jorge. mi dirección es cesar@cesarperezdetudela.com
2 de Febrero, 2010 a las 21:56
Saludos Cesar soy un forofo me alegro que sigas dando patadas .
Que recuerdos tan gratos con paco en radio nacional suerte que grabe varios programas y aun os recuerdo.
Gracias por iniciarme en esto de la montaña comence mi aficion esos mediodias de domingo y poco a poco fui subiendo a picos de pirineos y luego siguiendo tus consejos fui a la fuente de todo los Alpes y subi a gran paradiso y este pasado verano por fin al MONT BLANC
Todavia resuenan en mi mente las respuesta a la eternapregunta de por que subir a las cimas y tu me la distes para llevarnos algunasatisfaccion despues de tanta cosas que nos pasan y paratener vivencias que al fin y al cabo es vida
XENQUIU VERY MUCH