Martes, 6 de Mayo de 2008
1. Ave César, los que van a preguntar te saludan. Como alpinista, ¿a usted la barba le crece para abajo o para arriba
Buenos Días. A mi todo me crece para arriba. Tiendo a ser más alto cada siempre que puedo.
Mi barba es un equipamiento más de mi cara, con la que atenúo mi expresividad y me protejo de la desnudez.
2. Que tiene el Everest que no tenga la vida
El Everest puede ser la vida para algunos. Es la cima de la vida para mi. Y desearía contar lo que representa su camino a esta sociedad tan cómoda. Es una empresa juvenil que no puedo dejar pendiente en mi exigente juventud.
3. ¿Qué titular le ha dado el Everest?
La busca de la verdad… Camino de trascendencia… Reflexiones hacia la cima…
La vida es solo un camino… Sin la cima somos mayores…
4. ¿Usted en que montaña se volvió cuerdo?
Nunca encontré la normalidad. Cada cima es un sueño de nuevos horizontes. Sostengo mi dignidad en el idealismo. Las cimas nos introducen en la aventura del ideal de la locura
5. ¿Por qué cuando los montaneros se ponen a hablar se vienen arriba?
Yo no suelo tener muchas coincidencias con otros montañeros, a los que siempre respeto y admiro. Ellos son deportistas, y yo soy solo un estudioso de la metafísica. Me gusta el misterio de lo trascendente, y por ello busco la cima.
6. ¿Cuándo fue la última vez que hizo cima en si mismo?
En mi caso estoy haciendo cima en muchas ocasiones. Después de un vuelo en parapente, tras una caída en la que he resultado, a veces inexplicablemente, ileso. Después de una escalada. Hago cima en mi mismo al terminar una conferencia en la que creo que he llegado a interesar a los asistentes. Cuando he escrito algo digno de ser leído. Al recordar algún suceso de mi vida en el que fui valiente…
7. Ha sobrevivido a dos infartos, a avalanchas, a caídas, a quedar suspendido de una sola clavija, a ondas expansivas, a erupciones volcánicas, a sufrir alucinaciones en una cornisa y hasta a vivir en Madrid… ¿Dios cree en usted?
No. El que cree en Dios soy yo. He estado varias veces muerto. Soy creyente por pura metafísica. El racionalismo desborda mi vida buscando la esencia. Pido ayuda a Dios en los momentos cruciales de mi existencia. Sin Dios sería mucho menos aún.
8. ¿De qué conoce a la muerte?
De varios encuentros. No se si diez o doce. Unos fueron horrorosos, pero otros tranquilos y hasta apacibles. La caída hacia el abismo es terrorífica. La gran sorpresa es seguir vivo después. Volver a nacer a los 30, a los 40, a los 50 años… es algo extraordinario. La vida te parece entonces maravillosa.
9. Cuando uno piensa: “si salgo de esta…” ¿está pensando en repetir?
Sí, incluso en esos momentos terribles… o enseguida. Solamente cuando viví el drama de la muerte de mi compañero Fernando Martínez, en el Monte Sarmiento de Tierra de Fuego, pensé que abandonaba ésta vida de riesgos y belleza… pero fueron solo algunas horas, ya que enseguida tuve que volver a ella para sobrevivir…
10. ¿Una muerte en la cama sería el fracaso de su vida?
No me gustaría. Sería una traición a mi mismo, pero se que será como Dios quiera. Se debe morir en plena vivencia. La ancianidad es terrible. Y llamo ancianidad a no poder valerse por si mismo. Ante el drama de esa vida es preferible el drama de la muerte con las botas puestas camino de la cima.
11. Ya que en este país está prohibido morirse cuando a uno le de la gana ¿Es usted partidario de abolir la condena a no muerte?
Se que legalizar la eutanasia puede encerrar peligros e inseguridades, pero creo que el ser humano, igual que hacen otros compañeros del mundo animal y los seres de culturas primitivas, deben de saber decidir el momento final.
12. ¿La montaña es de derechas o de izquierdas?
La respuesta sensata sería ni de derechas ni de izquierdas.
Otra respuesta sería ¿Qué son las derechas y que son las izquierdas, actualmente, en un país ya muy desarrollado socialmente?
También añadiría que: La montaña la inventaron los aristócratas y algunos científicos muy elitistas que podían entonces llegar hasta ellas. Los fascismos descubrieron la grandeza del alpinismo. El Eiger, la fascinante pared , la “norwand” la escalada más temida y famosa del mundo, estuvo vinculada al paroxismo político del periodo de “entreguerras”.
13. ¿La montaña es una nación?
No. Es una religión.
14. ¿Quién escala mejor la derecha o la izquierda?
La izquierda es racionalista y creo que muy deportista.
La derecha es más metafísica y a veces sus logros son espectaculares.
“El programa de Al Filo de lo Imposible”que hace del alpinismo un elitismo imposible para los normales, es muy de derechas, y se nota por el texto que acompaña a las aventuras, siempre demasiado heroico y esforzado
15. ¿Con Franco se escalaba mejor?
Con Franco se socializó el montañismo. Antes las montañas eran solo de las clases privilegiadas, pero el Frente de Juventudes llevó a la juventud de las barriadas marginadas y de los pueblos, a las montañas. Los campamentos de Riaño, de Covaleda, las peregrinaciones a Santiago, las marchas volantes, las centurias de montañeros… El extraordinario alpinismo actual es la herencia de aquellos años. A cada uno lo suyo.
16. ¿Usted es un franquista de altura?
Mi altura es muy modesta, aunque siempre procuro llegar a la verdad de la cima.
Franco fue lo que fue. Y solo critico lo que el franquismo pudo tener de criticable, pero no sus aciertos.
17. Cuando la calle era de Fraga ¿Cuántas calles tenían nombres republicanos?
Su pregunta me sorprende por su certeza. Aquello fue un periodo excepcional fuera de la normalidad y esa anormalidad podría explicar que no se respetase la historia, pero ahora en plena democracia hay que dejar las calles y las estatuas como están y alcanzar por fin la madurez.
18. ¿Usted le llevaría la contraria a un policía?
Ahora ni se me ocurre.
Son todos muy altos y autoritarios. Antes la policía, con algunas deshonrosas excepciones, escuchaba más y estaba menos engreída. Hay que ser firme con el delincuente y respetuoso con el honrado padre de familia, que también puede infringir los reglamentos, que ahora hay muchos.
Hemos ganado en diversos aspectos, pero no en la formación del personal de los diversos cuerpos de “Policías”. Creo que serían necesarios buenos profesores de Ética Policial.
19. Bueno, si usted lo dice… ¿Sabe de alguien con traje y corbata que sufra mal de altura?
El mal de altura es peligroso: edemas cerebrales y pulmonares. O se desciende muy pronto o la muerte está muy próxima.
En esta sociedad hay muchos que no deberían estar tan altos, pendientes de enfermar en cualquier momento: escritores sin esencias, políticos sin virtud, artistas sin arte…
20 ¿A usted qué bajura le da vértigo?
No me gustan los cantantes de moda que chillan tanto y que no se les puede escuchar bien.
Las bajuras son gratas pero hay que descender poco a poco y solo para descansar de las alturas.
21 Qué oxígeno se necesita para ascender a fin de mes?
Estamos instalados en la necesidad permanente. El hombre es el ser que más necesita de forma ilimitada. Nunca estamos conformes con lo que tenemos. Para ascender a fin de mes hay que llevar poco equipaje.
22 ¿Se puede subir al Gobierno sin mascarilla?
En la vida social siempre hay que “actuar”, es decir ser actor de la vida social, que es como en Derecho se define a la “persona” Y para ello hace falta no mascarilla, sino la máscara.
23 ¿Qué escalador necesita el PP?
Calleja, un montañero leonés que sale en una televisión y es muy simpático. A la política hay que llevar más simpatía, mas naturalidad, mas transigencia, menos rigidez de partido. Y evitar siempre que se pueda la mascara.
24. ¿Debe España entrar por el Aro Olímpico de Pekín?
Las olimpiadas no tienen ningún espíritu olímpico. Son desde hace muchas ediciones un grandioso marco financiero y publicitario. La política las preside. España y Madrid 16 deben entrar por el Aro de la mejor dignidad. Estas olimpiadas me han complicando mucho mi camino existencial hacia el Everest.
25. Usted rusa, ¿qué prefiere, la política, la ensaladilla o la montaña?
Rusia es un país que siempre me gustó. Estuve subiendo al difícil Ushba, una de las grandes cimas de la Tierra en 1968. La ensaladilla rusa está muy apetitosa y de la política rusa no se casi nada…
26. Como Caballero Hospitalario de San Juan de Jerusalén, dígame, cuando van a dejar en paz a los palestinos
Tiene razón. Fuimos hospitalarios y ahora actuamos como una vulgar ONG. El tiempo nos hace menos a todos. El tema de Palestina y de Israel fue un gran error. A veces tras las guerras se incurre en equivocaciones dramáticas… A los palestinos hay que respetarles sus derechos de siempre.
27. Para irse de vacaciones, escoja playa o trabajo.
Yo solo descanso cuando estoy muy cansado. Prefiero escribir, estudiar, hacer gimnasia, escalar, volver a las cimas de mi juventud, esquiar… La playa es solo para la gente que quiere descansar y ponerse morena.
28. ¿Hace cima es hacérselo encima?
Lo fisiológico se aplaza. Arriba en la cima nunca se sienten esas necesidades zoológicas de la Tierra. Nos espiritualizamos. Las vulgaridades animales son para otros momentos menos trascendentes. Yo nunca empleo términos escatológicos o prosaicos, yo intento seguir a los poetas
29. ¿Usted se arrepiente de pecar o de no pecar?
Yo persigo la virtud. Pero todos aquellos pecados que no perjudiquen a nadie son disculpables.
30. Como periodista, ¿Se atrevería a ir de enviado especial a la guerra de los medios?
En la vida es fundamental el humor que todo lo suaviza y evita la crispación. Ya lo creo que iría a cualquier guerra, para evitar situaciones de enfrentamientos cruentos. Ahora ir a una guerra como periodista es más sencillo que antes. Yo estuve en la guerra del Vietnam y en la guerra de las Malvinas y me encontré sin ese cobijo que ahora casi se exige.
31. ¿Que huella le ha dejado el Yeti?
El yeti somos nosotros mismos, pero el auténtico, el del Himalaya, es más sencillo. Mi amigo el explorador José Ramón Bacelar de SANGA ha traído unas maravillosas huellas que no dejan ninguna duda. Ha sido el mejor hallazgo de este nuevo siglo XXI, y nadie se ha enterado, ya que los medios solo se preocupan de lo que no interesa a la gente.
32. ¿Usted cree que el yeti nos ha visto a nosotros?
Si claro que si. Vio ( a los sherpas) y se ocultó. ¿Quién no se esconde del hombre que todo lo mata?
33. ¿Qué hubiera hecho Noé con los matadores de focas?
Noé habría sido implacable, como la Biblia manda.
Yo deseo volver al Ararat ( he escalado la montaña por el norte y por el sur) y hacer la circunvalación de la montaña. Estoy seguro que se puede volver a encontrar el Arca.
34. Ahora que estamos llegando al final. A ver si hay suerte y no me despeño en esta pregunta: usted se define como alpinista metafísico, pero me gustaría saber que tiene usted de trepa comercial…
A mi me asusta mi autenticidad. Fui el primero en demostrar que el alpinismo podría conducir al Marketing. Recuerde el que pueda mis escaladas famosas llenas de “glamour”, pero comercialmente soy decepcionante. Soy alpinista y escalador, pero no trepador. Solo soy un idealista inundado por la metafísica.
35. Perdone, pero llevo toda mi vida y todas sus expediciones preguntándomelo: ¿alguien ha escalado su nariz?
Lo han intentado muchos, pero nadie lo ha logrado. Es mucha nariz ésta. Si algún escalador lo consiguiera preferiría que fuese una mujer y pusiese la bandera de España en el punto culminante. Mi nariz es un símbolo que yo mismo debo respetar.
36. ¿Don César, usted se juega la vida o la muerte?
Me juego lo que soy. Nunca tuve miedo a perder la vida. Así dejé de tener miedo a la muerte. Pero confieso que he sufrido mucho antes de mis expediciones trascendentes: Antes del Eiger, antes del Badile, antes del Lavaredo, antes del Cervino, antes de explorar el cráter del Cotopaxi, antes del Everest, antes del Annapurna… Mi vida es fascinante pero no es fácil…
37. Hemos hecho cima. Ahora nos queda bajar, así que deme un epitafio por si vuelve del Everest.
“Busco la esencia de la Existencia”
“Cruzó el horizonte para descubrir sus sueños”
29 de Enero, 2009 a las 10:15
Preguntas muy capciosas, y hasta alguna la encontré demasiado irrespetuosa. La entrevista dice mucho de la pobre calidad humana del periodista, que quiso ser original, ingenioso y gracioso jugando con el entrevistado. Pero el Señor César Pérez de Tudela supo capearlo y salir airoso. Además, dejó su mensaje para que el que tenga oídos oiga y el que tenga ojos que vea.