PREGUNTA 1:

Efectivamente el equipo hispano-ecuatoriano, que yo había formado, conmigo a la cabeza, logramos ser los primeros en descender al cráter del Cotopaxi. Creo que se ha intentado en alguna otra ocasión. Cuando se alcanza la cima, o el borde del cráter, el cansancio físico es una realidad contundente. El descenso al cráter supone un esfuerzo que no es fácil llevar a buen destino, si no ha sido muy bien previsto, y se tiene mucha voluntad. En mi última ascensión a la cima del Cotopaxi he visto como ha cambiado la montaña. El cráter y el mismo tienen un aspecto más benévolo, y el descenso, ahora, creo que sería mucho menos comprometido.

PREGUNTA 2:

Para mi supuso una alegría extraordinaria. Analizar la alegría es complicado, pero la gama de sensaciones que viví son las importantes. Ahora tengo el recuerdo de aquella odisea, que como dijo el poeta Rosales » Es una alegría que no se termina nunca» Llevaba muchos años con esa idea. Me pareció una experiencia única.
El volcán Cotopaxi está muy unido a mi vida (subi una primera vez solo, volví a subir y abrí una nueva ruta a la montaña, pude alcanzar el fondo del cráter, y he regresado dos veces más a la cima, 36 años después de mi primera ascensión). He visto cambiar la montaña.Llevo una vida de grandes sensaciones, en las que el miedo y la emoción son mis compañeros asiduos, pero también tengo mucha paz tras las zozobras.

PREGUNTA 3:

Cuando llegué por primera vez a la cima quedé impresionado al ver el grandioso cráter. Me dijeron que muchas expediciones habían pretendido descender al mismo sin lograrlo. Durante diez años estuve tratando de buscar un – patrocinador- para que colaborase con mi exploración -aventura sin lograrlo ( es siempre la gran dificultad de un explorador-divulgador) hasta que el Programa 300 Millones de TVE, dirigido por Gustavo Pérez Puig – un caballero-, me permitió realizarla haciéndose un reportaje de mi aventura que fue trasmitida en todos los paises iberoamericanos y en varios de Europa.

PREGUNTA 4:

Creo que soy uno de los exploradores-alpinistas que más volcanes conoce. El volcán es la montaña por excelencia. Por un lado la cima y por otro el cráter, esa unión con el interior de nuestro mundo, tan desconocido hoy como hace miles de años. No es frecuente bajar a los cráteres, a no ser para realizar cometidos puramente científicos (medir temperaturas, recoger muestras, medir fumarolas etc…) Hay muchos volcanes, que aún en actividad, son muy accesibles, aunque sean peligrosos, y con trajes adecuados y la protección oportuna, los vulcanologos realizan esta tarea. A mi me gustan solo los volcanes con gran edificio volcánico, es decir la montaña con altura, hielo, dificultades, frío, calor, precipicios… Yo quiero vivir la con todos los sentimientos que provoca.Vivir la vivencia con intensidad.

PREGUNTA 5:

Creo que desde el punto de vista científico -es decir para la vulcanología- el Cotopaxi es un volcán poco interesante. Lo es mucho más, por ejemplo el Pinatubu, en Filipinas, que en 1991 lanzó a la atmósfera sustancias que alteraron la misma capa de ozono, a 15.000 metros de altura. Estuve explorándolo por el sur y por el norte, en dos expediciones memorables. O quizás el volcán Sangay, también en Ecuador, un volcán en fase eruptiva, y de 5.400 metros, un volcán que ha ido construyendo su con los materiales que arroja, y en donde se han ido generando entre cenizas y bombas volcánicas. Su explosión me alcanzó cruzando entre sus cuatro cráteres…y viví una experiencia única.

PREGUNTA 6:

Efectivamente estoy realizando lentamente este Proyecto sobre los Volcanes más importantes de la Tierra, pero lo estoy llevando sin medios, ni ayuda de ningún tipo. Telefónica estuvo interesada en este tema pero no llego a concluirse un acuerdo. Ecuador, Colombia, Chile y Argentina tienen volcanes muy interesantes, y también hay otros en muy importantes en Filipinas (Mallón de Albay) Japón y en la península de Kangchanka.

PREGUNTA 7:

Tienes razón. La vida es una lucha permanente contigo mismo y contra la misma hostilidad de la propia vida. Vivir debe y tiene que se apasionante, Yo vivo incluso de forma fascinante. Una vida muy dura, incómoda y algo arriesgada, pero llena de contenido. Creo que hay que dejar un mensaje a los demás y sobre todo a la juventud. Hay que esforzarse siempre, superarse, vencer el miedo… ayudar a nuestros semejantes, sentir como los poetas.

PREGUNTA 8:

La Tierra encierra lugares que pueden ser verdaderos para despertar nuestras inquietudes: artísticas, científicas, o metafisicas. Para mi son las montañas. La cima para mi es un emblema: conducta ascensional, siempre hacia lo alto. En el camino a las montañas he descubierto selvas, ríos, estepas y desiertos; y en ellas están en sus zonas bajas otros hombres, etnias frecuentemente primitivas, de los que siempre aprendes lo que la el paso del tiempo nos ha hecho olvidar. Mi consejo a los jóvenes, si es que yo puedo dar consejos, es que persigan la , que logren saber que es bien lo que desean: el que planteaba el filósofo Ortega, que a veces puede coincidir con la En los mapas se esconde nuestro destino, son documentos maravillosos a los que hay que prestar mucha atención, cuidarlos, estudiarlos, memoriazarlos… Descubrir lugares es casi siempre descubrirnos a nosotros mismos.

Voluntad, esfuerzo, preparación… Hay que estudiar, leer sacando conclusiones, y hay que hacerse , tanto fisicamente como espiritualmente. Y hay que hacer lo posible para mantener en la vida tu propio criterio. Y esto, amigo Alberto, fijaté bien, no viene a mi juicio impuesto nunca por la lógica, la razón o la inteligencia, si no por el sentimiento y la intuición, mucho más sutiles y nobles. La nobleza de sentimentos es para mi el verdadero humanismo.

PREGUNTA 9:

La naturaleza nos enseña y hemos de respetarla siempre. Somos parte de esa naturaleza y nos hemos ido . Tenemos que regresar a ella, sin perder lo positivo que la civilización nos ha hecho ganar. Es precisar alcanzar ese equilibrio entre y Respecto a la convivencia esta debe ser universal, entre todos los seres vivos -no solamente humanos- Tenemos que cambiar mucho en nuestros esquemas mentales. Actualmente seguimos siendo crueles los unos con los otros. Todavía los humanos somos unos seres lamentables. Tenemos que cruzar el que nos separa de lo que tendríamos que ser. Y para ello, para cruzar sin apenas agarrarte a nada, los exploradores y alpinistas tenemos algo ganado.