Crónicas de Noviembre

Crónicas de Noviembre

Expedición de la Fundación Barclays al Teide

El Teide es un volcán situado en la isla canaria de Tenerife, con una altura de 3.718 metros sobre el mar y una altura total de unos 7.000 metros sobre el fondo del Atlántico. Es la montaña más alta de España y el tercer volcán de la Tierra desde su base, tras los volcanes de Hawai.

Fue una montaña sagrada para los aborígenes canarios, los guanches; y su nombre autóctono “Echeyde” significa “infierno”.Allí nos dirigimos con cincuenta montañeros, todos voluntarios colaboradores de la Fundación Barclays, para colaborar en su obra social de ayuda a los necesitados de la vida, que son tantos y tan diversos. Yo en mi discreto papel de guía asesor de montañas y aventuras.

Una bonita y luminosa ascensión por esos paisajes torturados por las lavas, tan diferentes a los de otras montañas. Partimos del paraje conocido como base de la Montaña Blanca, por una pista amplia, caminando lentamente, haciendo entrar en funcionamiento al organismo. Cuando la pista se termina comienza la verdadera ascensión, con unas continúas vueltas y revueltas por una ladera abrupta, que culmina en un replano, donde está situado a 3.270 metros el refugio Altavista. Desde allí se divisa gran parte de la isla de Tenerife y el Atlántico.

Se durmió bien en el refugio, después de una modesta cena que cada uno de nosotros llevábamos, ya que en el refugio no hay ningún servicio de cantina. Muchos dicen que durmieron mal por el cansancio y por la altura, extrañando estar en esos dormitorios colectivos, en los que se siente y se escucha la respiración y los ronquidos del prójimo, que como decía Laín es el próximo, en este caso los compañeros. Así es la vida y es bueno conocerlo.

Foto aérea de Tenerife, en el centro se puede ver el Teide
Foto aérea de Tenerife, en el centro se puede ver el Teide

A las cinco y media de la madrugada continuamos la ascensión en la noche iluminada por una tímida luna. A mí me gusta caminar sin linterna acostumbrando a la vista a la luz que haya. Fui, como es mi responsabilidad, yendo de arriba y abajo, para que todos los ascensionistas estuvieran o se sintieran tutelados. Se notó el frío del amanecer alcanzando la llamada Rambleta, es decir la estación superior del teleférico a 3.550 metros, desde donde proseguimos a la misma cúspide, un triángulo ingrávido de piedras volcánicas.

La isla de la Gomera se veía al lado y justo debajo de la cima de la montaña.

No me pareció nada factible el lugar para salir al aire y volar en parapente, por las rocas cortantes y puntiagudas, así como las características generales del terreno circundante. No sé bien desde donde lo habrán hecho quiénes dicen que han volado desde la misma cumbre colgados del parapente, que es decir de una cometa.

Muchas Felicidades a todos aquellos voluntarios de la Fundación Barclays que realizaron un gran esfuerzo por llegar y cumplir la misión de “Cimas Solidarias”.

Este cronista una vez más se sintió en paz habiendo cumplido con un deber asumido por su vocación.

No pude escalar ni volar en parapente

En Madrid la climatología no me permitió ir a escalar y menos aún a intentar hacer un vuelo en parapente. Otro día será. Por otro lado tengo mucho que escribir y estudiar. Y también tengo que descansar de viajes y madrugadas.

Dos alpinistas extremeños escalan el Ama Dablam

Estaba esperando ver el resultado de este otoño en el Himalaya. Los extremeños S. Martín y D. Hernández aguantaron muchos días de inestabilidad y de viento. En contra de las previsiones las condiciones variaron a finales de octubre y de dispusieron a salir hacia la cima. Pernoctaron en el campo II, el que tiene fama de ser muy peligroso desde que fue barrido por un “serac” gigante que denominan Dablam, que se forma encima. Alcanzaron la cima muy cansados por su rápida ascensión. Yo me hago cargo de su cansancio y de su felicidad. Ojalá yo les cuente pronto cómo era mi cansancio y cuanta era mi felicidad.

Mesa Redonda sobre el rescate fracasado del Karakorum

No quise ir a la “mesa redonda” sobre el rescate fallido de Oscar Pérez, que ha tenido lugar días pasados en la Arganzuela, en un ciclo organizado por Portilla, invitando a diversos alpinistas, entre ellos Sebastíán Alvaro, el exdirector del “Filo de lo Imposible”, con quién no hubiera estado de acuerdo en su forma de coordinar o dirigir la frustrada operación de salvamento del aragonés Oscar Pérez, muerto de desesperanza en el Latok del Karakorum este verano.

Conferencia en la Fundación del Corazón

Participé en la Semana de la Ciencia con una breve conferencia que titulé: “Las Montañas de un Cardiópata”, en la Fundación del Corazón. En la presidencia se encontraba el Doctor Carlos Macaya, presidente de la Sociedad Española de Cardiología, uno de los más prestigiosos cardiólogos del mundo, junto al Doctor Plaza, presidente de la Fundación y el cardiólogo y ex deportista Juan Antonio Corbalán, en el salón de actos de dicha entidad que se hallaba totalmente lleno de personas interesadas en estos temas.

Me referí al corazón de la aventura, al corazón esforzado de un deportista que no se rinde a las circunstancias, también al corazón del sentimiento, y no tuve más remedio que ir confesando las debilidades de mi corazón: sus infartos, sus cicatrices, sus arritmias… situando cada uno de los episodios cardiacos en una u otra montaña, desde sus orígenes, sin ocultar mis desfallecimientos y mis limitaciones.

Corbalán estuvo claro y contundente. Los deportistas bajitos tienen más resistencia que los de elevada estatura y en su conferencia utilizó mis experiencias como ejemplos de sus postulados que fueron muy aplaudidos.

Macaya terminó con una breve disertación sobre el corazón y sus posibles enfermedades o deficiencias. Y fue tan claro que después de escucharle sentí como si con su clara sabiduría hubiera sentenciado mi futro en las grandes altitudes.

4 comentarios sobre “Crónicas de Noviembre

  1. Cesar; considero que su afirmación de que Oscar murió de “DESESPERANZA” es, cómo poco, una elucubración suya y cómo elucubración sin fundamento. Así mismo creo que ta afirmación es muy dura con los que, con mayor o menor acierto, estuvieron en el operativo de rescate.

    Salud y buenas escaladas.

  2. Te doy la razón Jose Manuel V.A.
    Oscar murió a causa de sus lesiones y por permanecer tantos días a esa altura sin recibir auxilio, lo que entrañaría una perdida de la esperanza. Con todo mi respeto a otras opiniones y sabiendo las circunstancias tan expuestas y difiles que concurrieron, siempre estimaré que la operación de salvamento o rescate tenía que haber proseguido, una vez iniciada, lo que había hecho concebir esas esperanzas últimas que se perdieron. Buenas escaladas y que la salud nos acompañe. CP de Tudela
    a pesar de los riesgos inherentes

  3. De vez en cuando recuerdo la terrible historia de Oscar Pérez, se me quedo grabada, no tengo ni idea del Himalaya ni de como se puede coordinar un operativo de rescate en esos lugares pero sí es cierto que de la esperanza pasamos a la desesperanza, y algo similar debió sucederle a él. Sr. Pérez hubiese podido expresarlo también en esa mesa redonda, que mejor lugar.

    Saludos.

    1. Sí tienes razón, pero ello me hubiera obligado a criticar a personas que quizás actuaron con buena intención y generosidad, y la honda tragedia ya no tenía remedio. Un cordial saludo

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