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Paco Caro Serrano, conocido por el Mogo, o el Mogoteras ha fallecido hoy día 17 de Mayo en la clínica de la Paz, a donde había sido ingresado de urgencia afectado por un proceso de Hepatitis C.

El Mogoteras ejerció con brillantez su afición pasional por la montaña, principalmente en la década de los años 60 y 70 del pasado siglo, realizando valiosas escaladas en la Pedriza… que le dieron mucha popularidad. Vivió durante mucho tiempo en permanente relación con la naturaleza llegando a ser considerado uno de los mejores…

Nunca se le conoció un trabajo, horario o dependencia de centro laboral alguno, siendo su vida y su hogar la Pedriza y las montañas españolas, específicamente Gredos y los Picos de Europa, escalando el Espolón del Jiso en el macizo oriental.

Realizó la primera escalada española al Pilar de Angle en el Mont Blanc, vía Bonatti-Gobbi, en 1969, siendo uno de los pioneros de las grandes ascensiones y escaladas en los Alpes. Fue Medalla de Plata de la Real Sociedad Española de Alpinismo Peñalara, siendo componente de su Grupo de Alta Montaña (GAM) y  formando parte de la expedición de Camping- Gas (Cointra) 1970  al macizo asiático del Hindu Kush, concretamente al Tirich Mir.

Entre su numerosas escaladas se puede recordar la cuarta ascensión a la pared Oeste del Naranjo de Bulnes en 1967, el espolón del Jiso y la pared del Valdecoro.

Se le recordará vivaqueando en la cima invernal del Naranjo de Bulnes, en el histórico rescate de Gervasio Lastra y José Luis Arrabal.

La inesperada muerte del Mogoteras, en una situación económica carente de posibilidades,  hace pensar en la conveniencia -casi necesidad-  de que sus amigos pudieran reunir algunos fondos para cubrir los gastos mínimos que esta última eventualidad pudiera plantear.

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Fue efectivamente una sesión muy agradable, la que me propició la Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de la Bañeza, con su titular, el gran deportista José Ignacio Salgado… El salón se llenó pronto de socios del club deportivo, personas jóvenes principalmente, entre los que se encontraban mi hija Elena ( creo que nunca había estado en una conferencia de su padre) junto a su amiga del colegio Teresa Pérez Rubio, residente en La Bañeza, que había presentado mi candidatura para inaugurar la tribuna de conferencia deportivas.

Yo me limite a contar algunos sucedidos de mi larga vida en las montañas… resaltando no solo los hechos estrictamente deportivos, si no especialmente las vertientes morales y espirituales de estos cometidos, mostrando parajes, sitios en donde el humano tiene que reaccionar elevándose, superando su normal poquedad…

El alpinismo como filosofía, como un saber que se ejercita emprendiendo un camino de esfuerzos y dolores, a veces muy intensos, para entremezclarlos con inmensas y hondas alegrías…un camino en que cada uno puede crear la verdad de su vida… La montaña es la mejor metáfora de la existencia, creo que sostuve con firmeza y variados ejemplos…

La conferencia fue muy aplaudida… pero la gran sorpresa llegó en el turno de preguntas, en la que un respetado periodista  -del que ignoro  su nombre, aunque ya trataré de averiguarlo- cuyo seudónimo es TAB,  me dedico unos elogios inmerecidos que me llenaron de ilusión y optimismo, calificando a mi persona como una de las más interesantes -naturalmente como practicante de la exploración y del alpinismo- de la actualidad española… ¡¡ Muchas gracias amigo por tu valiente generosidad !!

Les trataré de acompañar como ilustración el estupendo artículo que TAB ha tenido a bien dedicarme, publicado en la revista semanal “El Adelanto Bañezano” de fecha 5  de mayo del presente año:  “Una Lección magistral de vida”.

Guia de Montserrat
¿Cuántos triunfos existen en los fracasos?
¿Cuántos fracasos pueden esconderse en los triunfos de los campeones?
En algunos casos el triunfador podría ocultar sus debilidades, sus temores, sus incapacidades y aún sus torpezas, mostrando una fortaleza ejemplar de espíritu y de cuerpo, mientras que la “subjetividad” del fracasado evidenciaría actitudes valiosas confesando con sinceridad sentimientos, miedos e incapacidades, dignas de ser conocidas y en muchos casos admiradas.
Podría ser más meritoria y admirable la conducta del que cuenta con honestidad su lucha y sus equivocaciones o errores, que la ostentación de facultades extraordinarias del triunfador.
“Solo los que pierden tiene algo verdadero que contarnos”
Vivimos en una sociedad dominada por los triunfadores, los grandes campeones, los que ganan a costa de que otros pierdan, exaltando exageradamente los triunfalismos, sin tratar de reconocer que muchas veces, del gran triunfo al fracaso solo media una diferencia insignificante.
Frente a esta exaltación del campeón -exceso de campeonísimo social- esta sociedad debería desarrollar paralelamente la psicología del perdedor.
Frente al campeón que ocultó sus debilidades y sensaciones interiores mostrando solo sus aptitudes, esta sociedad debería valorar los esfuerzos del “derrotado”, elaborando la filosofía del perdedor, con posibles, y en muchos casos actitudes valiosas confesando esos aspectos interiores de miedos y esfuerzos que tanto podrían enseñar a los demás..
Es muy frecuente que los perdedores tengan algo interesante o importante que contarnos
Yo que he ostentado triunfos sociales en épocas pasadas, animo a los que no triunfaron a que cuenten sus derrotas, enriqueciendo esa capacidad de adaptación que esta sociedad materialista y superficial –es más importante ser que parecer- debería comenzar a valorar y a respetar.
Si esta sociedad – y especialmente los medios de información- se ocuparan más en relatar las desventuras de los perdedores, sus experiencias, sus desvelos y esfuerzos podríamos deducir que algunas veces es más grande el fracaso que el éxito, mostrando el interior sustancial de los que no alcanzaron el éxito.
Esto solo son conjeturas que he creído adecuadas reseñar para reflexionar tras haber tratado una vez más de alcanzar la cima. Gracias

Yo conocí a este gran deportista del alpinismo cuando realizó el primer record de la pared norte del Eiger… Y quedé impresionado sin saber interpretar tan inmensa y peligrosa “carrera pedestre” como si estuviera en un estadio de atletismo… Luego llegó ese otro record todavía más rápido, y un tercero en el que los videos grabados desde helicóptero nos mostraban a un atleta corriendo peligrosamente por el hielo, y escalando rocas, ayudándose de dos piolet curvos que empotraba en la nieve y en las fisuras…
¡¡Claro!! Él no tenía como los de mi generación, esos fantasmas del temor pegados a la conciencia, especialmente ante una pared como la del  Eiger, muerte de tantos grandes de la montaña, por agotamiento, por caída… o simplemente impresionados por la emoción de estar escalando la pared norte del Eiger.
Muchos de nosotros nos preguntábamos en aquellos lejanos tiempos:
¿Cómo estará el “Tubo de hielo”? …  ¿Y el Tercer Nevero? ¿La Rampa?
    ¿Y las Fisuras de salida?… O la Travesía de los dioses, o la Araña… ¿Tendré fuerzas para seguir?… ¿Y si la tempestad me sorprendiera?
Allí muchos grandes habían fracasado y habían muerto, No vamos a mencionar a tantos ilustres campeones…
La llegada de Steck al escenario de la “Nortwand” había dejado a figuras del alpinismo internacional, en una situación de manifiesta inferioridad y sin ninguna explicación convincente… ¿Cómo otros grandes del alpinismo tardaban tanto?…
¿En qué situación quedaban para la verdadera historia, Terray,  Lachenal,  Rebufatt, Hermann Büll, y los mejores alpinistas de tantas generaciones?
Steck, cómo muchos de los escaladores y alpinistas de hoy, ya no son esos exploradores del pasado que emprendían con cada escalada, la búsqueda del camino de sí mismos, una escalada que nunca se veía… Hoy muchos escaladores y alpinistas son perseguidores de records y su vida es la velocidad, meticulosos atletas sobre elEra-Necesario-Morir estadio natural de los Alpes, o del Himalaya…
El alpinismo y la escalada se están desvinculado del ayer y ahora cada vez se parece más a las grandes pruebas del olimpismo… y en las montañas, muchas veces…  como cuento en mi libro “¿Era necesario morir?” Desnivel 2016

Ueli Steck:  
¿Era necesario morir?
Sí… efectivamente, Steck era hoy por hoy, el mejor alpinista del mundo… Sus empresas eran extraordinarias… El mejor… además era una persona  sencilla… según cuentan sus amigos, un ser bondadoso…
Fuerte… de gran entrenamiento, escalando en roca, o en nieve, corriendo, meticuloso y detallista en el ejercicio de todos los días… Además estaba instalado en sus años fuertes. En los que se vence a la vida, luego, la vida suele vencer a los hombres…
Antes que él grandes primeras figuras… Dülfer, Preuss, Comici, Cassin, Terray, Bonatti, Messner, Humar, Huber… y varios centenares más, pasaron al recuerdo de la historia…
Steck ha muerto por caída, el accidente por excelencia, el auténtico y temido peligro de la escalada y del alpinismo, mil metros cayendo bajando del Lhotse, entrenándose para intentar después la famosa travesía del Everest- Lhotse, por el Hornbein.
Todo en su vida ha sido impresionante… Solo en la sur del Annapurna… Su rápida  escalada del Everest… el Shisha Pagma… Las 82 montañas de más de 4.000 metros de los Alpes  en 62 días, más que los 14 “ochomiles”…
Muy valiente, posiblemente gracias a su espléndida forma física y su gran entrenamiento… Cuando el cuerpo es muy capaz el valor se va ampliando…
Y hay que valorar en él esa heroica generosidad de subir -veloz como ningún otro- para tratar de salvar la vida de Ochoa de Olza en el Annapurna…en el año 2008
Ciertamente el entrenamiento y su poderosa voluntad le hacían comportarse como una máquina perfecta, –la “maquina suiza”- que en lugar de sobrepasar a sus compañeros con altivez, mantenía muchos amigos que le querían por su humilde sencillez…  Y quizás  también a muchos otros que lo trataban por su trascendencia y por su fama emergente… Se quiere a los triunfadores… desdeñándose a quiénes dejaron atrás los años gloriosos, olvidándose sus bondades… La vida siempre fue así…
Ciertamente impresionante Ueli Steck, sus escaladas solitarias en los Alpes (Eiger, Cervino, Grandes Jorasses)
Era el campeón de velocidad en el difícil alpinismo actual… Y ha muerto… ¿Esto ha sido todo?… Y yo me pregunto ¿Es la velocidad la nueva revolución que se esperaba en las grandes aventuras de la montaña?
He visto los extraordinarios videos en los que se ve subir a Steck, el Eiger, corriendo, magnífico de forma y de técnica, pared arriba, a veces con algún pequeño conato de resbalón, sin cuerda, sin ningún seguro… persiguiendo el record una vez más…
¿Vivía la emoción? ¿Vivía el miedo? ¿Vivió como un titán? ¿Era un campeón en el deporte de la vida?
En un mundo egocéntrico ¿Hay que ir siempre delante? ¿O demasiado delante?
¿Es acaso la vida verdaderamente un record?… Era Necesario Morir ¿Será posible que esto sea todo?

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