Las escaladas invernales en el Himalaya… o en el Karakorum pakistaní… no han tenido suerte en esta dura estación que acaba de terminar….

Durante muchos años el invierno siempre ha paralizado la actividad ascensionista-expedicionaria… Y a mí me parecía lógico… el mérito esta en resistir estoicamente el frío y el viento intentando cumplir el objetivo de alcanzar las cimas…

El Nanga Parbat fue ascendido por primera vez en invierno por ese español del país vasco, llamado Alex Txikon, un alpinista de gran fortaleza física e insuperable espíritu, que lleva subidos una decena de “ochomiles”… Mi admiración total por una empresa de difícil valoración…

Txikon ha efectuado, como se sabe, dos tentativas infructuosas en el Everest (Chomolagma) para tratar de lograr la primera invernal, pero las circunstancias no lo han hecho posible, y él con el equipo de sherpas se han retirado de la montaña…

Los expedicionarios no han podido soportar el viento de la altura, superior a los 80 y hasta los 100 kilómetros por hora, lo que unido a la baja temperatura creaba un frío incompatible con la vida…

Por estas mismas causas, no suelen realizarse expediciones a los ochomiles… con algunas excepciones, creo recordar que Fernando Garrido estuvo en el Cho Oyu…

Ciertamente los alpinistas expedicionarios, que pretenden las primeras ascensiones invernales, buscan los mejores días –los más propios de las otras temporadas más benignas-  estabilidad climática, días fríos, pero con poca velocidad de viento etc… Incluso hay que decir que existen inviernos en los que el tiempo y las condiciones climáticas son más seguras que en el resto de temporadas y es cuando se logra el éxito… ¿Y su valoración?…

En muchos casos… aún en plenas temporadas de pre o postmonzón (primavera y otoño) hay semanas de gran inestabilidad, fuertes vientos y bajas temperaturas… Por tanto en las invernales se trata de encontrar las mejores condiciones, las que incluso en algún caso sean mejores incluso que las de las otras temporadas…

Con esto quiero decir que en el Himalaya, en el Karakorum, y también posiblemente en el Tien Cham… me parece muy rebuscado buscar la aventura del frío y del viento, viento y frío que también existe en las mejores temporadas, contándose a favor de los expedicionarios que en invierno las altas montañas están más compactas y seguras…

Comprendo que hay que hacer lo no hecho, y subir en circunstancias menos favorables… es lo que queda a estas nuevas generaciones… aunque a cada paso nos vayamos alejando más aún de la lógica y de lo razonable…

Mi parecer se refiere a que ya no entiendo la valoración que puede representar las ascensiones invernales de los “ochomiles”…

Tampoco me ha interesado excesivamente la tentativa de los polacos al K2, los que pretendían subir a la cima… logrando el mejor éxito… el de poder ayudar a la francesa Elisabeth Revol, descendiendo del Nanga Parbat…

Al ruso, tazaco o polaco –Denis Urubko y al líder de la expedición Adam Bielecki, ambos esplendorosas estrellas del Himalaya, en este caso en el Karakorum,  les llegó la completa justificación… no por intentar el K2 en invierno… si no por haber escalado de noche el espolón Kisthofer del Nanga, aunque su espléndida acción quede incompleta por no poder socorrer también al polaco Tomek  Mackiewicz… que murió abandonado en la soledad de la altitud…

Mis conjeturas son propias de mi persona hoy… valorando mucho las acciones de socorro… las que  me parecen siempre heroicas… mientras que las escaladas invernales son para mí cadaIMG_1525Era-Necesario-Morirp1010576 vez menos interesantes…