00-017De la Física y la Metafísica del alpinismo expedicionario “Hace más de 40 años”…
Han pasado 42 años desde que Fernando Martínez y yo estuvimos intentando alcanzar la cima del monte Sarmiento, ese monumento de la Tierra de Fuego, un Everest sobre el mar…
En aquella ocasión -Dios y el destino- nos había escrito unas páginas colmadas de tragedia… eran esos años en los que muchas de mis expediciones se veían envueltas en situaciones misteriosas, en los mismos límites de la vida…
Fernando, el Brujo, como le conocían en la montaña, fue golpeado violentamente… por un bloque de hielo que caía de lo alto… mientras escalábamos la barrera de seracs, encima del glaciar Blanca…tras haber cruzado la selva fría desde la bahía Escandallo entre los canales fueguinos…
A esta secuencia le sucedió otra, en la que ambos nos refugiamos en una pequeña cornisa inclinada al precipicio… pesimamente asegurados, -Fernando continuaba inconsciente- mientras comenzaban a caer, a nuestro lado -uno tras otro- enormes bloques de hielo, con un ruido sobrecogedor…
No puedo explicarme como pudimos quedar ambos milagrosamente (¿) retenidos en la caída… y cómo pude asegurar el cuerpo de mi amigo, que se movía incontroladamente en su total inconsciencia…
Aquella cornisa era nuestra tumba… y ante esa evidencia… viví momentos desesperados de indudable consistencia metafísica…
Mis desvelos, esfuerzos y oraciones… me llevaron a una de esas vivencias místicas llenas de misterio… Contra toda lógica las avalanchas de hielo -que se repitieron durante las dos noches que pasé junto a Fernando, hasta que murió- pasaron una veintena de veces a nuestro lado sin tocarnos…
Mi fervor desesperado me introdujo en ese último refugio… estado mental y espiritual para quienes se han despedido de la vida… y tratan de ver cómo será lo que sigue… con tranquila resignación… sin estímulo, viendo la cara de Lola y de mis hijos Bruno, Elena, Paula… tan pequeños…
¡¡Qué tremenda vivencia!!…¡¡Que misterio más fascinante y dramático al mismo tiempo!!
Yo me salvé… del bloque de hielo… 2. de las constantes avalanchas… 3. De que se saliesen las clavijas “tornillos stubai”… en hielo y nieve inconsistente… soportando mis rapeles…

Fue un espléndido fracaso alpino en una zona –en aquellos tiempos- desconocida. También, sobre todo, una honda tragedia, dejando el cuerpo de mi amigo sujeto a un trozo de cuerda en el borde del acantilado de hielo… (“Tumba de Hielo” y “Patagonia País de los gigantes”) Ed. Desnivel.

Muchos años después
A 57 años de la primera ascensión de Carlo Mauri y Maffei… Y a 42 años de aquella odisea trágica contada más arriba…
Y también diversas tentativas, cómo la del equipo de “Al Filo”, nada menos que con Zabalza, Iñaki San Vicente y J.C. Tamayo… año en el que las tormentas no les dieron ninguna posibilidad…
Ahora ya no son exploradores los que penetran en las montañas, con algunas excepciones… sino deportistas que ejercen con magisterio el duro oficio del alpinismo, personas como la argentina Natalia Martínez, que alcanzó la fama cuando efectuó la segunda repetición del Sarmiento (2.207 m.)
En estos últimos tiempos Natalia Martínez ha sido rescatada en Alaska, cuando pretendía realizar la travesía en solitario del monte Logan entre una tormenta ártica…
Hoy día se escalan dificultades extremas, paredes heladas y extra-plomadas…
Hay miles de escaladores, alpinistas y expedicionarios por cualquier latitud de la Tierra…
Pero… por culpa de esta profunda revolución del alpinismo, las montañas ya no son ese mundo luminoso lleno de misterios y situaciones metafísicas… Ahora la vida está entregada a la física, el alpinismo es física y técnica… casi no existe el alpinismo de exploración… Y ya no volveremos a ir a los canales de Tierra de Fuego para descubrir aquél “Everest o Cervino sobre el mar”, como escribió Saint Loup del monte Sarmiento… Y muy pocos son los alpinistas, andinistas o expedicionarios, que evocan o evocaran en sus memorias la oraciones fervorosas, las vivencias del espíritu, confesando pesares, miedos… y desventuras…
Ahora ya no son exploradores los que penetran en las montañas, con pocas excepciones…hoy en día son deportistas que ejercen con magisterio el duro oficio del alpinismo…