Ueli Steck:  
¿Era necesario morir?
Sí… efectivamente, Steck era hoy por hoy, el mejor alpinista del mundo… Sus empresas eran extraordinarias… El mejor… además era una persona  sencilla… según cuentan sus amigos, un ser bondadoso…
Fuerte… de gran entrenamiento, escalando en roca, o en nieve, corriendo, meticuloso y detallista en el ejercicio de todos los días… Además estaba instalado en sus años fuertes. En los que se vence a la vida, luego, la vida suele vencer a los hombres…
Antes que él grandes primeras figuras… Dülfer, Preuss, Comici, Cassin, Terray, Bonatti, Messner, Humar, Huber… y varios centenares más, pasaron al recuerdo de la historia…
Steck ha muerto por caída, el accidente por excelencia, el auténtico y temido peligro de la escalada y del alpinismo, mil metros cayendo bajando del Lhotse, entrenándose para intentar después la famosa travesía del Everest- Lhotse, por el Hornbein.
Todo en su vida ha sido impresionante… Solo en la sur del Annapurna… Su rápida  escalada del Everest… el Shisha Pagma… Las 82 montañas de más de 4.000 metros de los Alpes  en 62 días, más que los 14 “ochomiles”…
Muy valiente, posiblemente gracias a su espléndida forma física y su gran entrenamiento… Cuando el cuerpo es muy capaz el valor se va ampliando…
Y hay que valorar en él esa heroica generosidad de subir -veloz como ningún otro- para tratar de salvar la vida de Ochoa de Olza en el Annapurna…en el año 2008
Ciertamente el entrenamiento y su poderosa voluntad le hacían comportarse como una máquina perfecta, –la “maquina suiza”- que en lugar de sobrepasar a sus compañeros con altivez, mantenía muchos amigos que le querían por su humilde sencillez…  Y quizás  también a muchos otros que lo trataban por su trascendencia y por su fama emergente… Se quiere a los triunfadores… desdeñándose a quiénes dejaron atrás los años gloriosos, olvidándose sus bondades… La vida siempre fue así…
Ciertamente impresionante Ueli Steck, sus escaladas solitarias en los Alpes (Eiger, Cervino, Grandes Jorasses)
Era el campeón de velocidad en el difícil alpinismo actual… Y ha muerto… ¿Esto ha sido todo?… Y yo me pregunto ¿Es la velocidad la nueva revolución que se esperaba en las grandes aventuras de la montaña?
He visto los extraordinarios videos en los que se ve subir a Steck, el Eiger, corriendo, magnífico de forma y de técnica, pared arriba, a veces con algún pequeño conato de resbalón, sin cuerda, sin ningún seguro… persiguiendo el record una vez más…
¿Vivía la emoción? ¿Vivía el miedo? ¿Vivió como un titán? ¿Era un campeón en el deporte de la vida?
En un mundo egocéntrico ¿Hay que ir siempre delante? ¿O demasiado delante?
¿Es acaso la vida verdaderamente un record?… Era Necesario Morir ¿Será posible que esto sea todo?