Referido al Entierro de Lola, la esposa de Félix Méndez

-Usted no es bienvenido… y lo mejor que debería hacer es marcharse…

Es lo que me dijo una señora cuando buscaba en el Tanatorio de la M-30 a Félix Méndez Torres, para manifestarle mi sentimiento por la muerte de su esposa…

Méndez, viejo amigo, presidente de la Federación Española de Montañismo durante muchos años, fue una persona con quien tuve una gran relación de amistad y fui su leal colaborador en el consejo directivo de la FEM, pero llegaron después años de duras polémicas y abiertas enemistades, en aquellos tumultuosos años de 1970 y siguientes…tras mis apariciones en TVE…

Darle un abrazo y decirle que sentía la muerte de Lola, su mujer, era mi única pretensión, y para ello había cruzado Madrid de punta a punta en la peor hora…

Tras aquellas duras palabras de la hija de Méndez, decidí que lo más elegante era irme… sin ningún otro comentario… Y estimando, además… que podría comprender esa reacción rencorosa de su hija que me había sentado como un puñetazo…

Y cuando me estaba yendo, recorriendo el largo pasillo del Tanatorio, llegó la otra hija de Méndez, quién dirigiéndose a su hermana le dijo:

-¡¡A tu padre no le gusta lo que estás haciendo…!!

-¡¡Pero mi madre así lo querría…. ¡! Respondió  la primera señora…

 

“Félix Méndez Torres apareció entonces, y ambos nos dimos un fraternal abrazo…

Nuestras diferencias, fueron duras y públicas… pero el paso del tiempo nos había aproximado y la dura enemistad se había ido atenuando tras tantos años, años a años… borrándose nuestros recelos que para mí nunca fueron rencores…

 

“Mientras me iba me sumí en aquellos lejanos años… y pensé que era lógico que Lola, la mujer de Méndez, me odiará… en esos pasados años,  que sin duda fueron duros para Méndez y también para mí, en los que nuestros enfrentamientos fueron causa de la destitución de Félix al frente de la Federación, creándose una situación muy delicada para toda la familia… Lo siento ahora y lo sentí entonces…

Y es cierto que mi persona estuvo en el centro de aquella violenta tempestad… una tormenta que duró varios años…

En “Crónica alpina de España”, Desnivel 2004, trato con pretendida objetividad – aquellos tristes sucesos… ¿Objetividad o quizás

César Pérez de Tudela en la primera invernal a la Rabadá-Navarro por César Pérez de Tudela, Pedro Antonio Ortega "El Ardilla", Miguel Ángel García Gallego y José Ángel Lucas. Cara Oeste del Naranjo de Bulnes. Macizo Central de Picos de Europa. España. Spain. Macizo Central de Picos de Europa. España.

César Pérez de Tudela en la primera invernal a la Rabadá-Navarro por César Pérez de Tudela, Pedro Antonio Ortega “El Ardilla”, Miguel Ángel García Gallego y José Ángel Lucas. Cara Oeste del Naranjo de Bulnes. Macizo Central de Picos de Europa. España. Spain. Macizo Central de Picos de Europa. España.

subjetividad?

Por ello ruego sea disculpada mí falta de asistencia al Funeral por el recuerdo de la finada… rogando a lo “Alto” para que se olviden esas diferencias terrenales, en ese ámbito superior e invisible en donde se halle –según el poeta Rilke-  ¡Qué así sea!