Héroes y santos
En estos pasados días recibí un mensaje por Facebook, que decía:
“Aniversario. Nicasio Perea Ballesteros, jefe de centuria de la OJE, muerto heroicamente en acción de salvamento. Cementerio de Carabanchel, 12,30 h. sábado 21 de marzo 2015”
No era una noticia frecuente y decidí apuntar la convocatoria en la agenda.
Ese sábado pensaba subir a Peñalara con los esquíes de montaña y descender esquiando… para seguir manteniendo esa mínima forma física… pero recordando mi compromiso, salí de Torrelodones en busca de aquel aniversario.
Me costó, en mi natural e inevitable torpeza, encontrar el cementerio de Carabanchel… Una vez dentro realicé varios recorridos entre las miles de tumbas… y cuando ya sospechaba que me había confundido de lugar, vi a lo lejos unas banderas y a unos muchachos reunidos. Ahí estaba el acto.
Una bandera de España y otra de la O J E, al lado de una tumba, la de Nicasio Perea Ballesteros… Y allí una decena de personas, que ya no eran los muchachos de la lejanía, un año más recordaban a Nicasio, el joven héroe, que murió de agotamiento tras salvar a varios de sus compañeros en el mar de Huelva, en un campamento juvenil en la Isla Cristina, nada menos que en Julio de 1969…
¡¡Que impresionante sentido del recuerdo!!… Desde aquél lejano julio de 1969 al año 2015 habían transcurrido cuarenta y cinco años de fidelidad… ¡¡Cuando sentimiento y cuanto respeto debió de merecer aquella muerte!!
Me avergonzó no recordar el suceso, pero luego deduje que en aquellos días yo me encontraba escalando la pared norte del Eiger, la famosa y temida “Norwand” la más trágica escalada de la Tierra… Cara o cruz de la vida…
Cada uno de aquellos asistentes, entre los que se encontraba su hermano Abel, leyeron oraciones y recuerdos.
Yo permanecí callado, admirando a aquellos personajes que habían acudido a recordar al héroe…

“Nuevamente, un año más, estamos aquí a punto de entrar la primavera, tú mismo fuiste primavera, naciste con ella aunque en tu vida, solo 17 años, pronto llegó el otoño… Tú belleza hizo que te convirtieras en ángel y nos guiases abriéndonos camino con tu ejemplo, tu humildad y tu afán de servicio”…

A Nicasio se le concedió la Medalla de Oro al Valor, 17 años, 21 matrículas de honor, Bachiller y Preuniversitario. Se echó al mar para ayudar a varios compañeros en peligro, salvando a varios, y pereciendo por agotamiento…  Servir fue un honor…

Ayer sábado 18 de marzo de 2017, dos años después, volví a saber que se repetiría el sentido homenaje al héroe, y también lo apunté en la agenda. Y cumpliendo mi compromiso fui en la búsqueda de la tumba de Nicasio Perea Ballesteros, en donde se reunirían los amigos, camaradas y compañeros de la OJE .

Quería  volver a admirar a los pertinaces asistentes, transcurridos 47 años, también tratar de atisbar sus sentimientos… y reafirmarme en la importancia del sentimiento a través del tiempo… Pero no pude encontrar el lugar… No existieron ni discursos ni canciones…