En mis primeros tiempos, cuando siendo solo un adolescente me sentí atraído por ésta actividad ¿Qué era para mí el alpinismo? ¿Qué se encerraba en este arriesgado juego deportivo? ¿Podía acaso compararse con el tenis, el fútbol, o el baloncesto?
¿Se ejercitaban los mismos valores trascendentes?

Cuando en aquellos lejanos años leía los escasos libros editados sobre montañismo y las expediciones a las cimas, quedaba poseído por las grandes aventuras, que habían vivido sus protagonistas superando grandes peligros, ejercitando una admirable valentía.
Aquellos guías y estudiosos personajes eran protagonistas de hazañas, y unos modernos caballeros andantes.
Las aventuras de Salgari o del mismo Julio Verne quedaban empequeñecidas ante las andanzas reales, contemporáneas, llenas de fuerza y pasión. Y sus relatos tenían la fuerza indiscutible de la verdad y lo real.
Los jóvenes de mi generación necesitamos muchos libros de literatura auténtica sobre los grandes  viajes y las expediciones a los Polos geográficos y a las Montañas.
No me interesaban nada los juegos deportivos, ni el futbol, ni el baloncesto… Quizás solo el atletismo que contribuía al desarrollo de la fuerza y la agilidad, corriendo o saltando…Era Necesario Morir